domingo, 27 de junio de 2010

ENS NATURAE

Los nervios son para el fluido vital lo que los alambres para la electricidad.

El sistema nervioso cerebro espinal es el asiento del INTIMO, y el sistema Gran Simpático es la sede del cuerpo Astral del hombre.

“El corazón envía todo su espíritu, por todo el cuerpo, así como el Sol envía todo su poder a todos los planetas y tierras; la Luna (la inteligencia del cerebro) va al corazón y vuelve al cerebro. El fuego (calor) tiene su origen en la actividad (Química) de los órganos (los pulmones) pero penetra todo el cuerpo. El licor vital (esencia vital) está universalmente distribuido y se mueve (circula en el cuerpo). Este humo contiene muchos humores diferentes y produce en él “metales” (virtudes y defectos) de varias especies”. (Paramirum L. 3- Paracelso).

Muchos médicos de la ciencia oficial van a exclamar ante estas afirmaciones: ¿Dónde están los cuerpos internos? ¿Cómo hacemos para distinguirlos y percibirlos? “Nosotros solamente aceptamos lo que se pueda analizar en el laboratorio y someter al estudio de los sistemas que hemos desarrollado”. O sea, que el límite de su capacidad está en relación con los aparatos que han perfeccionado. Esta posición en que se colocan de negar todo lo que no pueden comprender y de someter todo al dictamen de sus “cinco” sentidos, es absurda. Si desarrollaran la clarividencia, que es el “sexto “ sentido, se darían cuenta de la verdad de estas aseveraciones.

No se debe olvidar que las “lumbreras” de la época de Pasteur se mofaron de él cuando afirmaba las famosas teorías que lo han hecho célebre. ¿No ocurrió lo propio y algo peor con Copérnico y Galileo, víctimas de lo que se creyó contrario a la verdad conocida o revelada? ¿No fueron los “sabios” que cubrieron de vituperios a Colón porque anunciaba la existencia de un nuevo mundo, más allá del cabo de Finisterre, fin de la tierra de entonces?

Se puede despertar el sexto sentido con éste procedimiento: Siéntese frente a una mesa; mire fijamente el agua contenida en un vaso, por espacio de diez minutos todos los días. Al cabo de algún tiempo de prácticas se despertará la clarividencia. La vocal “I” pronunciada diariamente, durante una hora, produce el mismo resultado. Despertada la clarividencia, se podrán ver los cuerpos internos y estudiar su anatomía.

Cuando el cuerpo etérico del hombre está debilitado, el organismo físico enferma por acción refleja. El cuerpo etérico tiene su centro en el Bazo. A través del Bazo penetran en el organismo las energías solares, que son el principio vital de todo lo existente. El cuerpo etérico es un duplicado exacto del cuerpo físico, y está hecho de Tatwas.

Cada átomo etérico penetra en cada átomo físico, produciéndose una intensa vibración. Todos los procesos de la química orgánica se desenvuelven con base en el cuerpo etérico o segundo organismo.

Todo órgano del cuerpo físico enferma cuando su contraparte etérica ha enfermado, y a la inversa: sana el cuerpo físico cuando el etérico está curado.

Los discípulos que no puedan recordar sus experiencias astrales, deben someter su cuerpo etérico a una operación quirúrgica, que realizan los Nirvanakayas en el primer salón del Nirvana (el primer subplano del plano Nirvánico, en lenguaje teosófico). Después de esta operación, el discípulo podrá llevar a sus viajes astrales los éteres que necesita para traer sus recuerdos. El cuerpo etérico, consta de cuatro éteres: éter químico, éter de vida, éter lumínico y éter reflector. Los éteres químico y de vida, sirven de medio de manifestación a las fuerzas que trabajan en los procesos bioquímicos y fisiológicos de todo lo relacionado con la reproducción de la raza.
La luz, el calor, el color y el sonido se identifican con el éter lumínico y reflector. En estos éteres tiene su expresión el Alma sapiente, que es la Doncella querida de nuestros recuerdos. Vista clarividentemente esta doncella parece una bella dama en el cuerpo etérico.

Es necesario que el discípulo aprenda a llevarse en sus salidas astrales a la Doncella querida de los recuerdos para poder traer la memoria de lo que vea y oiga en los mundos internos, pues ella sirve de mediadora entre los sentidos del cerebro físico y los sentidos ultrasensibles del cuerpo Astral. Viene a ser, si cabe el concepto, como el depósito de la memoria.

En el lecho, a la hora de dormir, invoque al INTIMO así: Padre mío, tú que eres mi verdadero ser, suplícote con todo el corazón y con toda el alma, que saques de mi cuerpo etérico a la Doncella de mis recuerdos, a fin de no olvidar nada cuando retorne a mi cuerpo. Pronúnciese luego el mantram LAAAA RAAAA SSSSSSS, y adormézcase.

Dese a la letra “S” un sonido silbante y agudo parecido al que producen los frenos de aire. Cuando el discípulo se halle entre la vigilia y el sueño, levántese de su cama y salga de su cuarto rumbo a la Iglesia Gnóstica. Esta orden debe tomarse tal cual, con seguridad y con fe, pues es real y no ficticia; en ello no hay mentalismos ni sugestiones. Bájese de la cama cuidadosamente para no despertarse y salga del cuarto caminando con toda naturalidad como lo hace diariamente para dirigirse al trabajo. Antes de salir dese un saltito con la intención de flotar, y si flotare diríjase a la Iglesia Gnóstica o a la casa del enfermo que necesita curar. Mas, si al dar el saltito no flotare, vuelva a su lecho y repita el experimento.

No se preocupe usted por el cuerpo físico durante esta práctica. Deje a la Naturaleza que obre, y no dude porque se pierde el efecto.

Tiene el cerebro un tejido muy fino, que es el vehículo físico de los recuerdos astrales. Cuando este tejido se daña se imposibilitan los recuerdos, y sólo se puede remediar el daño en el templo de Alden, mediante curación de los Maestros.

Los canales seminíferos tienen átomos que tipifican nuestras pasadas reencarnaciones. También son los portadores de la herencia y de las enfermedades que sufrimos en vidas anteriores y las de nuestros antepasados.

La célula germinal del espermatozoo es séptuple en su constitución interna y con ella recibimos la herencia biológica y anímica de nuestros padres. El carácter y talento propios sepáranse de la corriente atávica, porque son patrimonio exclusivo del Ego.

En el corazón del Sol hay un hospital o casa de salud, donde se da asistencia oportuna a muchos iniciados desencarnados por curar sus cuerpos internos. El aura de un niño inocente es una panacea para los cuerpos mentales enfermos. Las personas que sufren de enfermedades mentales encontrarían gran alivio durmiendo cerca a un niño inocente. También son muy recomendables los sahumerios de maíz tostado. El enfermo debe mantener el estómago libre de gases para evitar que asciendan al cerebro y causen mayores trastornos. El aceite de higuerilla es muy recomendado para estos enfermos de la mente en aplicaciones diarias a la cabeza.

Las vacunas deben proscribirse en todos los casos, pues dañan el cuerpo Astral de las personas. Si se desea recibir ayuda de los Maestros Paracelso, Hipócrates, Galeno, Hermes, etc., escriba al templo de Alden y pida atención médica.

Los Tatwas vibran y palpitan intensamente con el impulso de poblaciones de elementales e influencias de las estrellas. Los Tatwas y los elementales de las plantas son la base de la medicina oculta.

Los tumores purulentos en los dedos, curase generalmente sumergiendo alternativamente la parte afectada en agua caliente y fría. La acción del calor y el frío (Tatwas Tejas y Apas) al establecer el equilibrio orgánico, restablecen la normalidad.

Todo ser humano carga una atmósfera de átomos ancestrales que tienen sus chacras en las rodillas. Allí, en las rodillas, y no en otra parte, está localizado el instinto de conservación y la herencia de la raza. Por esta exclusiva causa tiemblan las rodillas ante un grave peligro.

1 comentario:

faber salazar dijo...

Que maravilloso encontrar elementos doctrinales