domingo, 27 de junio de 2010

ENS DEI

Dice H. P. Blavatsky:“Karma infalible que ajusta el efecto a la causa en los planos físicos, mentales y espirituales del Ser, así como ninguna hasta la más pequeña, desde la perturbación cósmica, hasta el movimiento de nuestras manos, y del mismo modo que lo semejante produce lo semejante, así también karma es aquella ley invisible y desconocida que ajusta sabia, inteligente y equitativamente, cada efecto a su causa haciendo remontar ésta hasta su productor”.

Se paga karma en el mundo físico, y se paga también en los mundos internos, pero el karma en el mundo físico es por grave que sea él, muchísimo más dulce que el correspondiente Astral.

Actualmente, en el “Avitchi” de la luna negra, hay millones de seres humanos que están pagando terribles karmas. La mente del mago se horroriza al contemplar al Lucifer sumergido en fuego ardiente y azufre.

La mente del mago se horripila al contemplar a los famosos inquisidores de la Edad Media soportando el fuego que a otros hicieron soportar, y exhalando los mismos ayes lastimeros que a otros hicieron exhalar.

El alma del mago se estremece de horror al contemplar a los grandes tiranos de la “guerra” purgando sus karmas terribles en la luna negra.

Allí vemos a Hitler y a Mussolini sufriendo el martirio del fuego, que desataron sobre las ciudades indefensas. Allí miramos a Abaddén, el Angel del Abismo, sufriendo en sí mismo las cadenas y ligaduras con que martirizó a otros. Allí vemos a Mariela, la gran maga, abrazada en el fuego de sus propias maldades. Allí vemos a Javhé y a Caifás el sumo Sacerdote, recibiendo el suplicio de la Cruz a que condenaron al Maestro. Allí vemos al “Imperator”, fundador de la Escuela AMORC de California, asido al “lazo” o cuerda de la magia negra con que atan a sus discípulos ingenuos.

Cuando el alma humana se uno con el INTIMO, ya no tiene karma por pagar, porque cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior.

El peor género de enfermedades son aquellas engendradas por karma. La viruela es el resultado del odio, la Difteria es el fruto de las fornicaciones de pasadas vidas. El cáncer es también el resultado de la fornicación.

La tuberculosis o peste blanca, es el resultado del ateísmo y materialismo en pasadas vidas. La crueldad engendra la ceguera de nacimiento. El raquitismo es hijo del materialismo. La malaria proviene del egoísmo, etc. Centenares de otras enfermedades tienen su origen en las malas acciones de nuestras pasadas vidas.

Dentro de cada hombre vive “una ley”, y esa “ley” es el “Glorian” de donde emanó el INTIMO mismo. El alma es tan sólo la sombra de nuestro real ser, el “GLORIAN”.

El GLORIAN es un hálito del absoluto, para sí mismo profundamente ignoto. El GLORIAN no es espíritu ni materia, ni bien ni mal, ni luz ni tinieblas, ni frío ni fuego. El GLORIAN es la ley dentro de nosotros, es el YO real y verdadero. Cuando el INTIMO y el alma obedecen a la ley que es “su ley”, el resultado es la alegría, la felicidad y la salud perfecta.
Día llegará en que nos libertaremos de los Universos y de los Dioses; y esto ocurrirá cuando nos fusionemos con el “GLORIAN”, que es la ley dentro de nosotros.

Tócale el Alma subir trabajosamente la septenaria escala de la luz, para pasar más allá de la luz y de las tinieblas. Debe pasar cincuenta puertas para unirse con su GLORIAN. De un Ritual Gnóstico, copiamos lo siguiente:
“Allá arriba, en la altura de lo desconocido hay un palacio, el piso de aquel palacio es de oro, lapislázuli y jaspe, pero en medio de todo sopla un hálito de muerte. Ay de ti, oh guerrero! Oh luchador!, si su servidor se hunde! Pero hay remedios y remedios! “Yo conozco esos remedios, porque el amarillo y el azul que te circundan es visto por mí”. “Amarme es lo mejor, es el más sublime y delicioso néctar”.

Este fragmento del Ritual Gnóstico de Huiracocha, profanado por Israel Rojas R., encierra grandes verdades esotéricas.

Aquel magnífico palacio de las cincuenta puertas tiene bellos y dulces jardines, en los cuales sopla un hálito de muerte. En sus salones seremos amados por nuestros discípulos más queridos; nos abandonarán los que antes nos aplaudían y admiraban, y quedaremos al fin solos, pero en el fondo realmente ni “solos” ni “acompañados”, sino en plenitud perfecta.

El hombre se convertirá en una “ley”, cuando se una con “la ley”.

Existen poderes propios y poderes heredados.

“Ganserbo” el gran “brujo”, me contó cómo él heredó los poderes ocultos de su abuela, una anciana española. Dijo así Ganserbo:
“Mi abuela me había instruido para que yo la atendiese en su lecho de muerte; ella me aseguró que yo sería el heredero de su poder, y en una salida que hice fuera de casa la anciana entró en estado agónico y no podía morir, y pedía a mis familiares que me llamasen. Cuando ya regresé a casa, lo comprendí todo y entendí que era el momento supremo, doblé mi pantalón hasta la rodilla para poder soportar el terrible frío de la entrega del poder. Yo entré solo a su aposento de muerte, estreché con mi mano la mano de mi abuela, y acto seguido se apagó la lumbre que iluminaba el tétrico recinto, se volcó un vaso de cristal con agua y el agua no se derramó; la anciana exhaló su último suspiro y dejó entre mi mano una enorme araña terriblemente helada y yerta. Aquella araña se sumergió por los poros de mi mano, y así heredé el poder de mi abuela”.

Esta narración, tal como la escuché de labios de “Ganserbo” el brujo, nos muestra a las claras los poderes heredados. Investigaciones posteriores en relación con el caso de Ganserbo, nos llevaron a la conclusión de que se trataba de poderes de magia negra. La araña en cuestión, es una maga negra que ha vivido adherida al cuerpo Astral de todos los antepasados de Ganserbo. A esa maga negra le gusta asumir esa horrible figura de araña, pues el cuerpo Astral es plástico y puede asumir cualquier figura de animal.

Ganserbo es un gran adivino y nada se le puede esconder, pero en el fondo realmente no es sino un Medium inconsciente, y si bien es cierto que conoce los secretos de todo el mundo, ello se debe únicamente a los “informes internos” que recibe de la maga negra adherida a su Astral, tal como estuvo antes adherida al Astral de su abuela.

La palabra perdida es otro poder que el Maestro entrega a su discípulo en el momento de fallecer. La palabra perdida de los Magos negros se escribe “MATRHEM” y se pronuncia “MAZREM”. La Palabra Perdida de los Magos Blancos se mantiene oculta dentro del fiat luminoso y espermático del primer instante, y solamente la sabe el INICIADO. “Nadie la pronunció, nadie la pronunciará, sino aquel que lo tiene encarnado”.


1 comentario:

John dijo...

vocabulario parecido a la Metafisica, aunque algunos no entiendan este blog es algo elevado



John | Como Eliminar Verrugas