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martes, 3 de mayo de 2011

Introducción conceptual a la medicína cuántica

Contrario a lo que se dice: Necesitamos
"creer para ver"

Hoy, los científicos afirman que todo lo que uno percibe proviene de cuatro fuerzas básicas del universo: la gravedad (la gravitación universal), que hace que gire el mundo, mantiene unido al planeta; la electricidad que produce el calor, la luz, etc.; el magnetismo que hace que funcione la pantalla de televisión y todas las demás cosas de nuestra tecnología moderna; y la gran fuerza que mantiene unido el núcleo del átomo, es una fuerza muy grande y por eso da la impresión de que en verdad existe la materia. Cuando se logra desarticular esa fuerza, entonces ocurre la explosión nuclear, que es tan fuerte. Es la fuerza responsable de la radiactividad y la trasmutación de los elementos, y eso es todo.
Los científicos sostienen que estas fuerzas provienen de una única fuerza fundamental dentro de la naturaleza, denominada "campo unificado". Y nosotros también somos parte de ello, porque es todo lo que hay. El espacio, el tiempo, todo lo que llamamos el universo material, se encuentra estructurado como resultado de la fragmentación y expresión de estas fuerzas naturales. Como científicos, denominamos a este proceso "fragmentación simétrica" y su expresión es lo que denominamos "objetos materiales", separados unos de otros en espacio y tiempo.
Pero en realidad, lo que experimentamos como materia es algo que sólo sucede en la consciencia. Todo el mundo exterior se compone simplemente de campos energéticos y estos campos energéticos son, en realidad, un sólo campo. El espacio y el tiempo también son parte de este campo energético. De alguna manera este campo se fragmenta mediante la percepción. Podemos convertir ese campo energético en experiencia de sonido, gusto, forma, color, etc. Luego, está el proceso de rotulado que se lleva a cabo en nuestra propia consciencia; y a partir de este campo energético, tenemos el mundo material que percibimos. Pero no es así realmente lo exterior. Sólo es así dentro de nuestra mente.
Sin embargo, la base científica de la Medicina de hoy es una superstición. Y esta superstición es que todo el mundo está compuesto por materia y que los cuerpos humanos también son materiales, y que el universo está compuesto de objetos separados que se relacionan en el espacio y el tiempo.
La superstición del materialismo es, literalmente, la causa de nuestra lógica en la medicina occidental y en lo que podríamos llamar, medicina contemporánea. Toda la lógica de la medicina contemporánea se basa en esta superstición de que solamente somos máquinas físicas que han aprendido a pensar. Que por alguna razón, esta danza de moléculas en nuestro cuerpo crea lo que llamamos el "pensamiento". Y podríamos decir, que nuestra medicina contemporánea ve el cuerpo como una escultura congelada. Si uno no puede digerir todo lo que comió, simplemente toma un Alkaseltzer y se "soluciona" el problema. Si no puede dormir de noche, se toma una pastilla para dormir. Y así con todas estas píldoras mágicas que tenemos. ¿Está ansioso? Tómese un tranquilizante. Se supone que le dará tranquilidad. Si tiene una infección, tome un antibiótico. Si tiene cáncer dese quimioterapia, radiación. Si tiene dolor en el pecho, tome nitroglicerina, o mejor aún, hágase una operación de "bypass". Y así, sucesivamente.
Hoy, todavía estamos buscando todo tipo de pastillas mágicas. Ultimamente, la búsqueda es para el SIDA. La búsqueda de esta solución mágica es constante. Pero todo el concepto está equivocado. Se basa en la idea de que el cuerpo es material y que los agentes materiales son la causa de la enfermedad. Los científicos tratan siempre de entender el mecanismo de la enfermedad. De eso, trata la ciencia.
¿Cuáles son los mecanismos de la enfermedad?; y luego ¿cómo podemos interferir con esos mecanismos para prevenir la enfermedad. Lo que sucede, es que la confusión entre mecanismo y causa última, nos da la idea de que en realidad estamos haciendo algo.
El hecho es que existe una gran desilusión, incluso dentro de la profesión médica, con respecto a este enfoque porque simplemente no funciona. Es un enfoque sintomatológico que no llega a la causa básica de la enfermedad, enmascara los síntomas de las enfermedades con tranquilizantes y pastillas para dormir. Las prescripciones médicas resultan ser la causa No. 1 de drogadicción en el mundo. Y todos los días, leemos en los diarios sobre las drogas en las calles, sobre Colombia, y todo ese tráfico que se lleva a cabo a través de Miami, etc. Pero observen las estadísticas publicadas. Desde 1962 a 1986 ha habido un aumento del 300% en drogadicción, debido a prescripciones médicas legales. En el mismo lapso, el crecimiento de la drogadicción en la calle es del 40%. No hay comparación. Los antibióticos son hoy la causa No. 1 de muerte por infecciones, no el SIDA - aunque eso es lo que nos quieren hacer creer los diarios.
La Asociación Médica de California acaba de completar un estudio, subsidiado por una entidad de seguros de salud, que demuestra más allá de toda duda, de que en este país ocurren 80 000 muertes por año a causa de infecciones adquiridas en los hospitales, como resultado de organismos resistentes a los antibióticos. Y aún en cáncer, donde creemos que estamos haciendo grandes adelantos, si observamos las últimas décadas, en los últimos 40 años encontraremos que la mortalidad (por edades) atribuible al cáncer, no ha cambiado ni siquiera el 1%, sino que más bien ha aumentado.
Se sabe que algunos tipos de cáncer son curables, por ejemplo el Hodgkins y otros. Y aún así, la comunidad médica que se ocupa de la inmunología teme que en el futuro la causa más frecuente de cáncer sea su mismo tratamiento, porque utilizamos drogas tan poderosas que equivalen literalmente a una guerra nuclear dentro de nuestro cuerpo que destruye el sistema inmunológico y nos hace más susceptibles a otros tipos de infecciones y a otros tipos de cáncer más terrribles.
Este enfoque contemporáneo está siendo cuestionado actualmente por la comunidad médica y hay muchas escuelas médicas que están revisando todo este modelo. El modelo es erróneo. No es que los científicos no tengan buenas intenciones o que los médicos no quieran ayudar a sus pacientes. Por lo general, la mayoría de los médicos sí lo quieren hacer. El único problema es que está equivocado el modelo. Quizás haya que enterrar todo el modelo Newtoniano por obsoleto, porque en realidad está congelado en la idea de que somos máquinas físicas que han aprendido a pensar.
…Observemos todos los procesos que se llevan a cabo y tomemos uno de ellos: la respiración. Con cada inhalación entran al cuerpo 1028 átomos. Con cada exhalación se sacan del cuerpo 1028 átomos, se exhalan literalmente fragmentos de tu corazón, del riñón y del sistema nervioso, fragmentos de tu cuerpo y, hablando fisicamente, los estamos compartiendo unos con otros. No existen límites bien definidos. Estamos intercambiando los órganos de nuestros cuerpos, unos con otros y con el resto del universo.
Tanto los matemáticos, como los científicos en radio-isótopos, han desarrollado cálculos extraordinarios para demostrar más allá de cualquier duda que en este momento hay en nuestros cuerpos un millón de átomos adicionales que en las últimas tres semanas estaban en el cuerpo de otra persona. En este mismo momento, ustedes tienen en sus cuerpos alguna enzima, o partes de átomos que en algún momento estuvieron funcionando en el cuerpo de Cristo, de Mahatma Ghandi, de Gengis Khan, de Hitler,... por nombrar algunas personas. Todos tenemos una enésima parte de cada ser humano que vivió alguna vez en este planeta. Así que, ¿cómo podemos estar separados de lo que sucede en nuestro planeta? Una expresión común en la Física es que, cuando vibra un electrón, se sacude el Universo. Y esto es totalmente cierto.
Los estudios sobre radio-isótopos demuestran que reemplazamos el 98% de todos los átomos de nuestro cuerpo en menos de un año, formamos una nueva piel cada mes, un nuevo hígado cada seis semanas, un nuevo esqueleto cada tres meses, una nueva pared estomacal cada cinco días. Hasta las células cerebrales con que pensamos tienen átomos como carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc, que hace un año no estaban ahí.
El DNA constituye la información genética que poseemos, donde se encuentra literalmente toda la información de toda la historia evolutiva, no sólo del ser humano, sino de todas las especies biológicas. Este DNA (con toda la información del Universo) que tenemos ahora, no es el mismo que teníamos hace seis semanas. El carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc., como materia, no estaban allí hace seis semanas, por lo tanto, según el Ayurveda, si uno cree que somos un cuerpo físico, entonces se crea un dilema: ¿a cuál nos referimos? El modelo de 1989 no es el mismo que el modelo 1988, ni el de tres meses atras. En realidad cambiamos nuestros cuerpos físicos con menos trabajo y más rápidamente de lo que nos cambiamos de ropa.
Si Uds. pudieran ver el cuerpo físico, desde el punto de vista de un investigador de la física cuántica, se darían cuenta que está compuesto por átomos y que los átomos están dispuestos a través de espacios vacíos, apareciendo, desintegrándose, desapareciendo constantemente. Estas partículas no son objetos materiales, aunque parezcan serlo; en realidad, son fluctuaciones de energía en el campo energético.
Si pudiéramos ver el cuerpo tal cual es, lo veríamos, proporcionalmente, tan vacío como el espacio intergaláctico. Cada átomo del cuerpo es, en sí, un sistema solar completo. Repito, si pudiéramos verlo tal cual es, sin el artificio de la experiencia sensorial, sólo veríamos un gran vacío con algunos puntos aislados y descargas eléctricas aisladas.
El Ayurveda tiene mucho que decir sobre el vacío. El vacío es el terreno esencial de nuestro ser. Y este vacío no es una porción vacía de nada, es una plenitud de inteligencia no material. Eso es lo que somos: inteligencia no material que se expresa como cuerpo material. El cuerpo material viene y se va, pero la inteligencia no-material, la plenitud de inteligencia no-material permanece por siempre. Está más allá del tiempo y del espacio. Estructura la experiencia del cuerpo físico.
Si pudiéramos conocer esto mediante la experiencia y no sólo intelectualmente (porque intelectualmente todos los físicos se están poniendo de acuerdo en esto), entonces, desaparecerían todos nuestros problemas porque nos daríamos cuenta que no somos seres humanos con experiencias espirituales ocasionales, sino que en verdad, somos seres espirituales con experiencias humanas ocasionales. Y ese cambio básico de percepción cambiaría nuestra crisis de identidad y también cambiaría completamente nuestra manera de interactuar entre nosotros, cambiaría todo el Universo y cómo lo experimentamos.

lunes, 7 de marzo de 2011

¿Qué nos dice el cuerpo? Mensaje de cada enfermedad por orden alfabético.II parte

O


Obesidad: Sensibilidad exagerada. Suele representar el temor e indica necesidad de protección. Tal vez el temor oculta rabia y resistencia a perdonar.
Oídos: Representan la capacidad de oír y escuchar.
-Dolor (otitis): Enfado. Deseo de no escuchar. Demasiado alboroto. Peleas entre los padres.

P


Parkinson, enfermedad de: Miedo e intenso deseo de controlarlo todo y a todos.
Piel: Protege nuestra individualidad.
-Problemas: Angustia, miedo. Antigua repugnancia encubierta. Sensación de amenaza.
Pituitaria, glándula: Representa el centro de control.
Plexo solar: Reacciones viscerales. Centro del poder intuitivo.
Próstata: Representa el principio masculino.
-Problemas: Temores que debilitan la masculinidad. Renuncia. Presión y culpa sexuales. Creencia en el envejecimiento.
Pulmón: Capacidad de inspirar y comprender la vida.
-Problemas: Depresión. Aflicción. Miedo de inspirar la vida. Sensación de no ser digno de vivir plenamente.

R
Renales, cálculos: Terrones de enfado no disuelto.
Riñón, problemas de: Crítica, decepción, fracaso. Vergüenza. Reacciones de niño pequeño.
Rodillas: Representan el orgullo y el yo.
-Problemas: Orgullo y obstinación. Incapacidad de inclinarse. Temor. Inflexibilidad. Terquedad. Perdón, comprensión, compasión.
Ronquidos: Terca negativa a abandonar viejas pautas mentales.

S


Sida. Sensación de indefensión y desesperanza. «Nadie me quiere.» Firme convicción de no valer. Negación de uno mismo. Sentimiento de culpa por la sexualidad.
Síndrome premenstrual: Confusión que domina. Entrega del poder a influencias externas. Rechazo de los procesos femeninos.
Sordera: Rechazo, terquedad, aislamiento. ¿Qué es lo que no quieres escuchar? «No me molesten.»

T
Tartamudez: Inseguridad. Incapacidad de expresar la propia personalidad. Prohibición de llorar.
Tics, contracciones nerviosas: Miedo. Sensación de ser observado por los demás.
Timo: Glándula principal del sistema inmunológico. Cuando funciona mal: Sensación de ser atacado por la vida. «Desean hacerme daño.»
Tiroides: Humillación. «Nunca puedo hacer lo que deseo. ¿Cuándo llegará mi turno?»
Tumores: Viejas heridas y disgustos que se siguen alimentando. Remordimiento.

Para mayor información con respecto de otras enfermedades:

domingo, 13 de junio de 2010

¿La oración beneficia la salud?

Algunos científicos creen que hay cada vez más evidencia de que mantener la espiritualidad separada de la práctica clínica es irresponsable.
Una tarde de sábado, Ming He, una estudiante de medicina en Dallas, se encontró con un moribundo en el Hospital VA. El hombre, un judío ortodoxo que padecía de un extraño cáncer, estaba conectado a un tanque de oxígeno; a duras penas podía respirar. No había amigos ni familiares a su lado. Cuando la joven estudiante entró a su cuarto, el hombre la miró y dijo, "Ahora que estoy muriendo, me doy cuenta de que realmente nunca aprendí a vivir".
Ming He, de 26 años, no supo cómo responder: "Pensé, Dios mío, el capellán no trabaja los fines de semana. ¿Qué hago?". Ella sostuvo la mano del hombre en silencio por unos minutos; dos días más tarde, murió. Y tan pronto como pudo, se inscribió en el curso de 'Espiritualidad y Medicina' en la Facultad de Medicina Southwestern de la Universidad de Texas, un curso que enseña a los estudiantes a hablarles a los pacientes sobre la fe y la enfermedad.
Más de la mitad de las facultades de medicina de EE.UU. ofrecen estos cursos -hace una década sólo lo hacían tres- principalmente porque los pacientes están exigiendo más cuidado espiritual. De acuerdo con una encuesta de Newsweek, el 72 por ciento de los estadounidenses dice que agradecería una conversación acerca de la fe con sus médicos; el mismo número dice creer que la oración a Dios puede curar a alguien aun cuando la ciencia diga que no tiene posibilidades.
En Beliefnet, una popular página de Internet frecuentada por personas de distintas religiones, las tres cuartas partes de más de 35.000 cadenas de oración en línea están relacionadas con la salud: seres queridos de los enfermos y también desconocidos pueden unirse y enviar oraciones a través del éter electrónico, esperando curar cánceres, enfermedades crónicas y adicciones.
Lo que sucede en la mente
Prácticas populares como éstas, así como la creciente creencia entre la comunidad médica de que lo que sucede en la mente de las personas (y, posiblemente, en el alma) puede ser tan importante para la salud como aquello que sucede a nivel celular, están llevando a los médicos a acogerse al Dios que desterraron de la práctica clínica en favor de los progresos científicos.
"Ha habido un tremendo cambio en la imparcialidad de las profesiones médicas hacia estos temas", dice Andrew Newberg, un neurólogo de la Universidad de Pennsylvania que está estudiando los efectos biológicos de la meditación y la oración sobre el cerebro.
La medicina moderna, claro está, todavía necesita ser comprobada científicamente por encima de la evidencia anecdótica. En la década pasada, los investigadores han hecho cientos de estudios, para tratar de medir científicamente los efectos de la fe y la espiritualidad en la salud.
Mientras que los resultados de la investigación han sido variados, los estudios inevitablemente se encuentran con la dificultad de utilizar métodos científicos para contestar lo que son, esencialmente, preguntas existenciales: ¿Puede la oración de una persona ser más fuerte y efectiva que la de otra? ¿Podríamos ignorar que las personas que asisten a misa tienden a fumar menos y gozan de mejor salud?
El debate
Para quienes critican la posibilidad de que exista una conexión entre la salud y la religión, éste es el problema. En 1999, Richard Sloan, profesor de la Universidad de Columbia y opositor de dicho pensamiento, escribió un artículo en la revista The Lancet atacando los estudios sobre la fe y la curación, por lo débil de sus metodologías y la simpleza de su pensamiento. Junto con un segundo artículo publicado un año más tarde en The New England Journal of Medicine, estos ataques encendieron campañas en la prensa académica y dividieron a los médicos.
Como Sloan, algunos científicos creen que la religión no tiene lugar en la medicina y que orientar a los pacientes hacia las prácticas espirituales puede hacer más daño que bien. Otros, como Harold Koenig de la Universidad de Duke, pionero en la investigación sobre la fe y la medicina, creen que hay cada vez más evidencia que muestra los efectos positivos de la religión en la salud y que mantener la espiritualidad separada de la práctica clínica es irresponsable.
Para aclarar la confusión causada por la información, el Instituto Nacional de Salud autorizó, a comienzos de este año, la publicación de una serie de artículos en los que científicos intentaron evaluar el estado de la investigación sobre la fe y la salud.
Lynda H. Powell, epidemióloga del Centro Médico de la Universidad de Rush en Chicago, revisó alrededor de 150 artículos, desechando docenas de ellos por errores. En un sentido, sus hallazgos no fueron sorprendentes: mientras que la fe consuela en tiempos de enfermedad, no detiene el crecimiento del cáncer o acelera la recuperación de enfermedades agudas. Un aspecto, sin embargo, la sorprendió grandemente. Las personas que asisten frecuentemente a la iglesia, presentan un 25 por ciento menos de mortalidad que las personas que no lo hacen.
Haciendo un esfuerzo por entender las diferencias entre la salud de los creyentes y los no creyentes, los científicos están empezando a analizar los componentes individuales de la experiencia religiosa. Utilizando un escáner cerebral, los investigadores han descubierto que la meditación puede cambiar la actividad cerebral y mejorar la respuesta inmunológica; otros estudios han mostrado que puede reducir el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, los cuales reducen la respuesta del cuerpo al estrés.
Aun cosas intangibles, como el impacto del perdón, pueden mejorar la salud también. En un estudio de 1.500 personas publicado este año, Neal Krause, investigador de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Michigan, encontró que las personas que perdonan fácilmente tienden a disfrutar mayor bienestar psicológico y tienen menos depresión que aquellos que guardan rencores. "El no perdonar nos carcome", dice el Herbert Benson, director del Instituto Médico de Mente-Cuerpo.
Vale orar

El tema de investigación más controvertido es tal vez el de la utilización de la oración para obtener salud. En la encuesta de Newsweek, el 84 por ciento de los estadounidenses dijo que orar por otros puede tener un efecto positivo en su recuperación, y el 74 por ciento dijo que puede ser verdad aun cuando no conozcan al paciente.
¿Pero qué dice la ciencia?

>En una reunión del Colegio Americano de Cardiología, Mitchell Krucoff, investigador de la Universidad de Duke, mostró datos preliminares de una prueba nacional de 750 pacientes que iban a ser sometidos a cateterismo cardíaco o angioplastia. Un grupo de pacientes por los cuales se oró no tuvo mejores resultados que un segundo grupo que recibió la atención de rutina o un tercero, al que se le proporcionó un programa especial de música, masajes terapéuticos y visualización dirigida.
Pero hubo un hallazgo curioso: un cuarto grupo "turbo cargado", que recibió, tanto las oraciones como el programa de música, presentó una tasa de mortalidad 30 por ciento menor que la de los otros grupos.

domingo, 4 de abril de 2010

Carta a un médico de la Nueva Era

No cabe duda de que el médico ordinario de nuestra época ocupa por lo común una posición mucho más elevada de la que ocupaba el médico ordinario de los últimos siglos en que la sabiduría de los antiguos se había convertido en verdad olvidada, y estaba en su infancia la ciencia moderna. Aunque había aún durante la edad media médicos que tenían gran penetración y profundo conocimientos de los misterios de la Naturaleza, penetración y conocimiento que la profesión moderna en su lenta evolución puede llegar o adquirir en algún siglo futuro, la medicina popular de aquellos tiempos era una mezcla de ignorancia y charlatanismo, de la cual quedan todavía muchos ejemplos.
Tocante o los médicos de esta clase dice Paracelso: “Hay entre ellos muchos que no tienen más objeto que el de satisfacer su codicia, de manera que tiene uno que avergonzarse de pertenecer o una profesión en la cual ocurren tantos fraudes. Especulan con la ignorancia de la gente, y el que logra acumular la mayor cantidad de dinero, engañando al público, es considerado como el médico principal. Ya no se conocen el amor recíproco ni la caridad, y la práctica de la medicina se halla degradada hasta el rango de una profesión ordinaria, en la cual, el único objeto es sacar tanto dinero como se pueda, y los que saben embaucar y meten más ruido, tienen mejor éxito en defraudar al mundo; pues en tanto que el mundo esté lleno de necios, el mayor de ellos, necesariamente dominará o los demás, si logra hacerse notable” (“Defensio”, V.).
No tiene la culpa la ciencia médica si existe semejante estado de cosas, porque es uno de los atributos de la naturaleza animal del hombre, y dejamos al observador inteligente el juzgar esta naturaleza ha cambiado mucho desde el tiempo de Paracelso, o si hay todavía una hueste de charlatanes, autorizados o no, que han escrito en su bandera el lema Mundus vult decipi, ergo decipiatur. Es cierto que la ciencia oficial ha adelantado en el curso de este siglo[1]; pero los adelantos meramente intelectuales no le hacen necesariamente sabio: los mayores bribones han sido hombres muy intelectuales sin espiritualidad. La sabiduría consiste en el reconocimiento propio de la verdad, y hay muchos que “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad” (2).
Este conocimiento espiritual no pertenece o las facultades de la naturaleza intelectual inferior del hombre, sino o su naturaleza superior, únicamente, y es por tanto de mayor importancia que el desarrollo de esta naturaleza superior reciba más atención de la que recibe hoy día. Para este objeto, es por completo insuficiente el mero adelanto en moral o ética. La moralidad es el resultado del raciocinio; la Espiritualidad es el poder superior debido o la manifestación de la auto-conciencia en un plano superior de existencia, la iluminación de la mente y del cuerpo del hombre por el poder y la luz del espíritu que llena el alma. Cuando la espiritualidad se vuelva substancialidad en el hombre, sólo entonces será su conocimiento de especie substancial.
Esta substancialidad espiritual, o, en otras palabras, la realización del más elevado ideal, es la obra de la evolución gradual del género humano, la cual, como lo decían los antiguos alquimistas, “puede necesitar millares de siglos para efectuarse; pero que puede también llevarse o cabo en un momento”. No es un producto del trabajo del hombre, sino del descenso de la luz de la verdad divina, la “gracia de Dios” que llega o todo aquel que está preparado para recibirla. No depende por tanto del que uno quiera o corra (3), sino de la acción del espíritu del verdadero Yo divino que siempre está procurando manifestarse en el hombre.
Este desarrollo interior no es el resultado de la adquisición de cualesquiera teorías respecto o la naturaleza de la constitución del hombre; sino que se efectúa venciendo los elementos inferiores de su naturaleza, por medio de lo cual puede manifestarse su naturaleza superior. Pero debería conocer teóricamente su propia constitución y la naturaleza de los poderes superiores que en él existen, con el objeto de tener interés y aptitud para emplearlos de una manera inteligente, persiguiendo el propósito de vencer su naturaleza inferior (el conjunto de agregados psicológicos).
Estos son los elementos de aquella ciencia superior que el médico del porvenir tendrá que aprender, primero teóricamente y luego en su aplicación práctica. Sin el reconocimiento espiritual de los principios fundamentales de la Naturaleza, el procurar descubrir los misterios del ser desde un punto de vista superficial, es lo mismo que vagar en una espesa niebla. Equivale o buscar desde la periferia de una esfera de extensión desconocida, un centro cuya situación no se conoce; pero si tenemos un concepto correcto acerca de la situación de aquel centro resplandeciente, su luz obrará como una estrella que nos guiará en nuestros viajes o la aventura o través de las nieblas que llenan el dominio de los fenómenos.
La ciencia viene del hombre; la sabiduría pertenece o Dios. Hay muchas ciencias; la sabiduría es única. Es preciso cultivar las ciencias, pero no se debe descuidar la sabiduría, porque sin ella ninguna ciencia verdadera puede existir. “Nada (verdadero) es nuestro; no nos pertenecemos, sino que pertenecemos o Dios.
Por tanto debemos procurar encontrar en nosotros lo que es de Dios. Es suyo y no nuestro. Ha hecho un cuerpo para nosotros, y nos ha dado vida y sabiduría además, y de ellos proceden todas las cosas. Deberíamos procurar conocer el objeto de nuestra existencia y la razón porqué el hombre tiene un alma, y saber qué es lo que Dios quiere que haga. El estudio del hombre (terrestre) no revelará nunca el secreto y objeto de su existencia, ni la razón por qué está en el mundo; pero una vez que conozcamos o su creador, conoceremos también las cualidades de su hijo, pues aquel que conoce al padre conoce también al hijo, porque el hijo hereda la naturaleza del padre. Cada hombre posee la misma suma de verdad que Dios le ha dado; pero no reconoce cada uno lo que ha recibido. El que duerme no sabe nada; el que lleva una vida ociosa no conoce el poder que está en él y desperdicia su tiempo. El hombre es tan grande y noble que lleva la imagen de Dios, y es heredero del reino de Dios. Dios es la suprema verdad, y el diablo la suprema falsedad. La falsedad no puede conocer o la verdad. Por tanto, si el hombre quiere entrar en posesión de la verdad, es preciso que conozca la sabiduría que ha recibido de Dios. La habilidad pertenece o la naturaleza animal, y tocante o muchas adquisiciones científicas, los animales son superiores al hombre; pero el entendimiento es un despertar que no puede ser enseñado por el hombre.
Lo que una persona aprende de otra no es nada o menos de que llegue el despertar. Un preceptor no puede infundir conocimiento en su discípulo; puede tan sólo ayudar en el desarrollo del conocimiento que ya está en él” (“De Fundamento Sapientiae”, I).
La sabiduría es reconocer o Dios. Dios es la verdad; el conocimiento del verdadero yo de uno mismo es sabiduría divina. Aquel que conoce su Yo Verdadero, conoce los poderes divinos que pertenecen o su Dios.
“Dios es Sabiduría. No es un sabio ni un artista, es por sí mismo absoluto, pero toda sabiduría y todo arte proceden de él. Si conocemos o Dios, conocemos también su sabiduría y su arte. En Dios todo es uno y no hay partes. El es la unidad, el uno en todas las cosas.
Una ciencia que se ocupa tan sólo con una parte del todo, y pierde de vista el todo al cual pertenece la parte, es inútil y no posee la verdad. Aquel que no ve en Dios nada, sino la verdad y la justicia, ve correctamente. Toda la sabiduría pertenece a Dios; lo que no es de Dios es ilegítimo. Por tanto, caen los reinos de este mundo, se cambian los sistemas científicos, perecen las leyes hechas por los hombres, pero el reconocimiento de la verdad es eterno. Aquel que no es hijo ilegítimo de la sabiduría, sino hijo legítimo del padre, posee la sabiduría. Esta consiste en que vivimos los unos respecto de los otros como viven los ángeles; y si vivimos como los ángeles, ellos vendrán o ser nuestro propio yo, de modo que nada nos dividirá de ellos, sino la forma física; y así como toda sabiduría, todo arte está con los ángeles, así sucederá con nosotros. Los ángeles son los poderes por medio de los cuales se ejecuta la voluntad de Dios. Si la voluntad de Dios se ejecuta por medio de nosotros, nosotros mismos seremos ángeles. La voluntad de Dios no puede ejecutarse por medio de nosotros o menos que seamos según la voluntad de Dios. Un tonto, bobo o avaro, no son según la voluntad de Dios: ¿cómo podría ejecutarse por medio de ellos esta voluntad? De muy poco sirve creer que Salomón era sabio, si no somos sabios nosotros mismos. No hemos nacido con el objeto de vivir en la ignorancia, sino que debiéramos ser como el Padre, a fin de que el Padre se reconozca en su hijo. Hemos de dominar o la naturaleza y no la naturaleza o nosotros. Esto se dice del hombre angelical (Buddhi) en el cual viviremos y por medio del cual veremos que es de Dios todo nuestro obrar y dejar de obrar, toda nuestra sabiduría, todo nuestro arte”. (“De Fundamento Sapientiae, II”).
Todo esto, sin embargo, será incomprensible para aquél o quien Paracelso llama con razón “tonto Científico”, el cual lo censurará de absurdo, porque la sabiduría de que habla aquí Paracelso no es el intelecto de la mente terrestre, sino el entendimiento de la mente celestial. Es aquel poder raro del autoconocimiento espiritual que no puede enseñarse con palabras, sino que es el resultado de un desenvolvimiento interior de las facultades del alma. El verdadero médico no es un producto de las escuelas científicas; él llegó o serlo por medio de la luz de la sabiduría divina misma.
“El hombre tiene dos entendimientos: la razón angélica y la razón animal. El entendimiento angélico es eterno; es de Dios y permanece en Dios. El intelecto animal tiene también su origen de Dios y dentro de nosotros mismos; pero no es eterno, pues el cuerpo animal perece y su razón perece con él. Ninguna facultad animal queda después de la muerte; pero la muerte solo consiste en que muere lo que es animal y no lo que es eterno”. (“De Fundamento Sapientiae”, II.).
La palabra “wisdom” (sabiduría) (4) se deriva de vid, ver y dom, juicio. Se refiere por tanto o lo que se ve y se comprende, y no o opiniones o teorías derivadas de la inferencia, o basadas en las aserciones de otros. No es el producto de la observación y especulación, memoria o cálculo, sino que resulta del crecimiento interior, y todo crecimiento viene de la nutrición. Así como el intelecto se ensancha por medio de adquisiciones intelectuales, así también la sabiduría divina en el hombre crece absorbiendo el nutrimiento que recibe de la Sabiduría Divina.
“Toda cosa es de la misma naturaleza que aquello de lo cual ha procedido. El animal en el hombre es nutrido por el alimento animal, el ángel en él por el alimento de los ángeles. El espíritu animal pertenece o la mente animal, y en la mente animal del hombre se hallan todas las potencialidades que las diferentes clases de animales poseen separadamente. Se puede desarrollar en un hombre el carácter de un perro, de un mono, de una serpiente, o de cualquier otro animal; porque en su naturaleza animal no es nada más que un animal y los animales son sus instructores y le exceden de muchas maneras, los pájaros en el canto, los peces en la natación, etc. El que sabe muchas artes animales no es con todo más que un animal o una casa de fieras; sus virtudes, lo mismo que sus vicios, pertenecen o su naturaleza animal. Sea que tenga la fidelidad del perro, el afecto matrimonial de la paloma, la mansedumbre del carnero, la habilidad del castor, la brutalidad del buey, la voracidad del oso, la avidez del lobo, etc., todo esto pertenece o su naturaleza animal; pero hay en él una naturaleza superior de carácter angélico que no tienen los animales y este ser angélico requiere aquel alimento que viene de arriba y que corresponde o su naturaleza. Por el espíritu animal oculto de la naturaleza, crece el intelecto animal; por la acción misteriosa del espíritu angélico crece el hombre supra – terrestre, pues el hombre tiene un padre que es eterno y para él tiene que vivir. Este padre le ha colocado en un cuerpo animal, no para que sólo viva y permanezca en él, sino o fin de que lo domine con vivir en él”. (“De Fundam.Sap.”, III.).
La mente humana, llena de presunción y orgullosa con sus posesiones efímeras, es completamente incapaz de concebir la naturaleza de la mente angélica, o de formarse una idea de la magnitud de sus poderes; tampoco puede comprender la verdadera significación de un lenguaje que trata de las cosas que pertenecen o la naturaleza superior, y cree que no es más que ilusión y sueño.
“La vanidad de los eruditos no viene del cielo, sino que la aprenden los unos de los otros, y sobre esta base edifican su iglesia”. (“De Fundam, Sap.” Fragm).
“La fe sin las obras es muerta”, y como hablamos de cosas espirituales, la “obra” que la verdadera fe requiere es de carácter espiritual, es decir, acción, crecimiento y desarrollo espiritual. Una fe sin substacialidad es tan sólo un desvarío; una ciencia sin conocimiento verdadero es una ilusión; un deseo meramente sentimental, sin ningún ejercicio activo para alcanzar la verdad, es inútil. Aquel que viva en tales desvaríos y fantasías acerca de ideales que no se esfuerza nunca en realizar, sólo sueña en tesoros que no posee. Es como uno que desperdicia el tiempo estudiando el mapa de un país en que pudiera viajar, pero que no se pone nunca en camino. Una religión meramente ideal, que nunca se realiza y que no nutre substancialmente al alma, es tan sólo imaginaria y no sirve más que para divertir; una ciencia que no se emplea prácticamente, no pasa de ser una teoría infructuosa, que sirve o lo más para satisfacer la curiosidad animal.
La obra que la Fe requiere, es un continuo Sacrificio de Si Mismo, lo cual quiere decir un esfuerzo continuo para dominar la naturaleza animal egoísta; y esta victoria de lo superior sobre lo inferior no es efectuada por lo que es bajo, sino que no puede efectuarse más que por medio del poder del Amor divino, o sea por medio del reconocimiento de la naturaleza superior en el hombre y su aplicación práctica en la vida ordinaria. De esta clase de amor habla el gran místico del siglo XVII, Juan Scheffler, el cual dice:
“Muy ruidosa es la fe sin el amor, Suena más el tonel si está vacío.”
Sin la aplicación práctica, todas las virtudes no son más que desvaríos y no pueden convertirse en poderes substanciales, ni emplearse como tales.
Dice Shakespeare: “Buen teólogo es aquel que practica lo que enseña.” (“El Mercader de Venecia”).
Pero en la actualidad son muy raras semejantes personas, pues el mundo vive ahora tan solo en desvaríos. Hay “teólogos” que nada saben acerca de Dios; “médicos” que ignoran la medicina; “antropólogos” que desconocen la naturaleza del hombre; “abogados” que no tienen sentimiento de justicia; “filántropos” que reducen sus empleados o la mendicidad; “cristianos” que no conocen o Cristo.
En cada esfera de la vida lo externo se toma por lo interno, la ilusión por la realidad al paso que la realidad permanece sin realizarse y, por tanto, desconocida.
Una ciencia superficial no puede ocuparse más que de las causas y efectos superficiales, por más profundamente que penetre en los detalles de semejantes superficialidades. Los poderes misteriosos de la naturaleza, las fuerzas inteligentes en el hombre, son ahora casi enteramente desconocidos, y no hay otro medio de penetrar en los más profundos secretos de la naturaleza que por el desarrollo de la naturaleza superior del hombre.
En los tiempos antiguos el médico era considerado sagrado y pertenecía al sacerdocio – no o un sacerdocio establecido tan sólo por los hombres, sino o un sacerdocio fuerte y verdadero consagrado por Dios-. El médico del porvenir será también un rey y sacerdote; pues únicamente aquel que no es divino tan sólo de nombre, sino también de hecho, puede poseer poderes divinos. En él la pirámide triangular compuesta de la ciencia, la religión y el arte, culminará en un punto, llamado Auto – conocimiento o Sabiduría Divina, en el cual se identifica el hombre con aquella luz é inteligencia superior – su Yo Verdadero, su Real Ser – de cuyo rayo su personalidad es vehículo, imagen y símbolo.
Antes de que la humanidad pueda llegar o esta cumbre de perfección, tiene que recorrer un camino largo y pesado; y la meta es tan lejana que sólo unos pocos son capaces de verla, al paso que para otros será un ideal aparentemente imposible de realizar, cual montaña cuya cima se pierde inconcebible en las nubes, pero existe el ideal y las nubes que nos impiden verlo son nuestros propios errores y conceptos equivocados. A nosotros nos toca disiparlos.
Por el grado de percepción que hemos recibido ya y la suma de verdad que nos hemos asimilado, está en nuestro poder dominar la obscuridad y abrir nuestras mentes o la luz misma, no podemos crearla ni manufacturarla; no es el producto de nuestros cálculos, influencia y teorías. La verdad existe por sí misma y es eterna; puede percibirse, mas no puede hacerse.
La razón porque tan pocos comprenden el significado del término “autoconocimiento”, es en que, el conocimiento que se obtiene en nuestras escuelas, es exclusivamente artificial. Leemos lo que otros hombres han creído y sabido, y nos imaginamos que lo sabemos. Nos llenamos la mente con pensamientos ajenos y nos falta tiempo para pensar por nosotros mismos. Procuramos llegar o convencernos de la existencia de este o aquel objeto por medio de argumentos é inferencias, en tanto que rehusamos abrir los ojos y ver por nosotros mismos esa cosa acerca de cuya existencia argüimos. Por eso, bajo un punto de vista teosófico, hemos de parecer o un ser superior, como una nación de gentes que, con los ojos cerrados arguyesen acerca de la existencia del sol y que no pudiesen o no quisiesen verlo por sí mismos.
No hay más que un camino para llegar al auto-conocimiento, y es la de la Experiencia. Por experiencia exterior alcanzamos el conocimiento de las circunstancias externas; por la experiencia de los poderes internos alcanzamos el conocimiento interno de los mismos. SABER SIGNIFICA EN REALIDAD SER. Con volvernos materiales aprendemos las leyes que rigen la materia; con volvernos espirituales aprendemos las leyes del espíritu; nuestra voluntad está libre para guiarnos hacia una ú otra dirección. No podemos conocer la verdad de otra manera que convirtiéndonos en verdad, ni la sabiduría, sino volviéndonos sabio.
Podemos conocer cualquier poder externo o interno, sea el calor o la luz, el amor o la justicia, tan sólo por medio de los efectos que experimentamos de su acción sobre nuestro yo o dentro de él.
En su condición actual, la vida del hombre se parece o un sueño, y los sueños de la humanidad como un todo, no menos que los de cada individuo, se repiten una y otra vez.
Van y vienen y vuelven, apareciendo quizá en formas diferentes, como las nubes que al moverse en el cielo toman diferentes formas, pero representando las ilusiones antiguas, mientras que arriba de ellas, invisible y desconocida, resplandece la luz de la verdad eterna é inmutable, cuya presencia puede sentirse, lo mismo que los rayos calientes del sol que penetra las nubes, pero es preciso verla para conocerla. El templo de la naturaleza está abierto o todo aquel que puede entrar en él; su luz es gratuita para todo aquel que pude ver; todas las cosas son manifestaciones de la verdad, pero para percibirla es menester que esté presente en nosotros. Lo que nos impide entrar en el templo de la naturaleza, de ver la luz y percibir la verdad, son las sombras que nosotros mismos hemos creado. El verdadero objeto de las luces encendidas por la ciencia, no es revelar la verdad – la cual no necesita ninguna luz artificial para verse, siendo muy suficiente su propia luz para este propósito – sino para destruir las tinieblas que nos impiden ver la verdad. A nadie se le ocurriría examinar el sol con la luz de una vela; pero la vela puede guiarnos en el obscuro laberinto de la materia hasta la puerta que se abre en la superficie, donde, al ver la luz del sol, no se necesita ya ninguna ayuda artificial. Pero del mismo modo que, al buscar nuestro camino por una galería subterránea, el mejor guía es la luz que brilla o lo lejos en la entrada, así también la percepción de la verdad en el corazón, es el único guía de que podemos fiarnos en el laberinto de las ilusiones siempre variables.
Por brillantes que sean todas las luces científicas en las cuales no se refleja la luz de la verdad eterna, no son más que otros tantos fuegos fatuos que extravían al viajero. Todas las teorías é hipótesis científicas que no se basan en el reconocimiento de la constitución interior del hombre y niegan su origen supraterrestre, están fundadas en un concepto erróneo de la verdad. Semejantes opiniones están continuamente sujetas o cambiar, y no existe hoy día ninguna teoría nueva de esta especie que no haya existido antes en alguna forma parecida. Empero la verdad misma es independiente de estas opiniones; ha existido siempre y ha habido siempre algunos que eran capaces de reconocerla, y otros que, por no querer o no poder verla, basaban su conocimiento en conceptos erróneos y creencias supersticiosas fundadas en las aserciones de otros hombres.
La ciencia médica, con todos sus auxilios y aparatos modernos, ha logrado tan sólo alcanzar un conocimiento más detallado de algunos fenómenos de menor importancia en el reino de la materia, al paso que se han olvidado muchísimas cosas de mayor importancia que conocían los antiguos. En cuanto al poder del alma sobre el cuerpo, cuya trascendental importancia es innegable, no se sabe casi nada acerca de él, porque están dormidas o inconscientes las almas de los que viven por completo en el dominio de las especulaciones evolucionadas en sus cerebros. Un alma consciente, lo mismo que un cuerpo inconsciente, no puede ejercer ninguna facultad; sus movimientos son, o lo más, instintivos, porque carecen de la luz de la inteligencia. ES CON MUCHO MÁS IMPORTANTE PARA EL PROGRESO DE LA CIENCIA VERDADERA EL QUE EL ALMA DESPIERTE Y RECONOZCA SU PROPIA NATURALEZA SUPERIOR, que no el que los tesoros de una ciencia que se ocupa con ilusiones de la vida sean enriquecidos con cualquiera teoría nueva en que no hay ningún reconocimiento de la base única de la verdad. Todo lo que puede hacer cualquiera teoría bien fundada o cualquier libro digno de confianza, es remover una teoría falsa que impide al hombre ver correctamente; pero la verdad misma no puede ser enseñada o revelada por ningún hombre ni teoría alguna; puede verse tan sólo por medio del ojo del verdadero entendimiento, cuando se revela en su luz propia.
Ha se dicho que no le es posible o la ciencia entrar en el dominio de los noumenos en que se basan todos los fenómenos y por los cuales se manifiestan éstos; pero sin el reconocimiento de los noumenos de los cuales provienen todos los fenómenos, es tan imposible una verdadera ciencia (de scio, saber) como lo sería un sistema de matemáticas en que se desatendiera la existencia del número uno, del cual proceden todos los demás números y sin el cual no existe ningún número. El alma en nosotros es fundamentalmente idéntica con el Uno del cual proceden todos los fenómenos. El alma es, puede conocer lo que es, al paso que aquello que en nosotros meramente parece ser, pertenece al dominio de las apariencias, y sólo consigo mismo tiene que ver.
La adquisición de esta ciencia superior requiere por tanto el despertamiento del alma, más bien que el esfuerzo de las facultades especulativas del cerebro; se consigue menos por una evolución de pensamiento de varias clases, que por el desarrollo del hombre interior que es el que piensa y causa la evolución de los pensamientos, porque si aquello que en el hombre es capaz de conocer, no se conoce o sí mismo, todos los pensamientos é ideas que se hallan en la mente del hombre, no tendrán dueño legítimo, sino que existirán allí tan sólo como los reflejos de los pensamientos de otros reunidos alrededor de una ilusión que se llama el yo personal.
Cuanto más analiza la mente una cosa y entra en sus menores detalles, tanto más fácilmente pierde de vista el todo; mientras más se divide en muchas partes la atención del hombre, tanto más sale de su unidad y se vuelve complicado. Sólo un grande y fuerte espíritu puede permanecer dentro de su propia conciencia, y, como el sol que se refleja en muchas cosas sin ser absorbido por ellas, puede aquel examinar los menores detalles de los fenómenos, sin perder de vista la verdad que incluye al todo. Las verdades sencillas son generalmente las más difíciles de comprender para los eruditos, porque la percepción de una verdad sencilla requiere una mente sencilla. En el caleidoscopio de los fenómenos siempre variables, no se puede ver en la superficie la verdad que es su base. A medida que el intelecto se va sumergiendo en la materia, se cierra el ojo del espíritu; hánse olvidado ahora las verdades que antiguamente eran evidentes por sí mismas, y aun el significado de los términos que simbolizan los poderes espirituales se han ido perdiendo al cesar la raza humana de servirse de estos poderes. Debido o la presunción de nuestra época de egoísmo, el cual procura arrastrar las verdades espirituales hasta el nivel de la concepción científica de un racionalismo animal de pocos alcances, en vez de elevarse al nivel de dichas verdades, se revela el carácter de la ciencia popular moderna en el grado de habilidad con que se protegen los intereses personales é ilusorios; se cree que la “fe”, el poder salvador del conocimiento espiritual, es superstición; la “benevolencia” locura; el “amor” quiere decir deseos egoístas, la “esperanza” es ahora codicia, la “vida” la creación de un proceso mecánico, el “alma” un término sin significado, el “espíritu” una nada, la “materia” una cosa de que nada se sabe, etc.
Todo lo que precede ha sido escrito inútilmente, si no hemos logrado demostrar que le verdadero progreso en el conocimiento de la naturaleza humana, es posible tan sólo por medio de un desarrollo superior de la naturaleza interna del médico mismo. Nadie puede alcanzar ningún conocimiento verdadero del estado superior del hombre, o menos que, llegue a este estado por la pureza del motivo y la nobleza del carácter.
Sólo reconociendo su cuerpo como vehículo para el desarrollo y la manifestación de una inteligencia superior, podrá comprender las palabras de Carlyle, el cual nos dice que el hombre en su naturaleza íntima es un ser divino, y que el que pone la mano en una forma humana, toda el cielo.
La sabiduría debe ser el Maestro, la ciencia la sierva. La ciencia es la servidora de la sabiduría; la sabiduría la reina. La ciencia es un producto de la imaginación del hombre; la sabiduría el conocimiento espiritual de la verdad. La ciencia material es un producto del deseo esencialmente egoísta de saber; la sabiduría no reconoce separación alguna de intereses, es el reconocimiento propio de la verdad universal y eterna del hombre. La ciencia, guiada por la sabiduría, puede penetrar los más profundos misterios de la vida universal con entrar en la Unidad de Todo; pero si la ciencia procura servirse de la sabiduría para satisfacer la curiosidad ú otros fines egoístas, está en oposición con la sabiduría y se convierte en locura. Por eso una divisa favorita de los antiguos Rosacruces (de los cuales era uno Paracelso), pero que tan sólo unos pocos entienden, decía: “Nada sé, nada deseo, nada amo, nada gozo en el cielo ni en la tierra, sino a Jesucristo y o él crucificado”. Esto no quiere decir que resolviesen quedarse ignorantes, o perderse en desvaríos piadosos y sueños de acontecimientos pasados, pues dijo también Paracelso: “Dios no desea que seamos zotes ignorantes y bobos estúpidos”, - sino que quiere decir que había abandonado la ilusión del yo con todos sus conocimientos, deseos, atractivos y goces necesariamente ilusorios, y entrado en la conciencia de aquella inteligencia divina que durante esta vida está por decirlo así, crucificada en el hombre; y con llegar al estado espiritual superior, se habían hecho uno con Aquel que es la Verdad en el hombre y la fuente de todo conocimiento en el cielo y en la tierra.
La verdad resplandece perpetuamente en el reino eterno de la Luz, pero el mundo mental en que se mueve nuestra naturaleza terrestre, tiene sus leyes astrológicas, comparables o las que rigen el mundo visible y son conocidas de la astronomía. Del mismo modo que la tierra se aleja del sol en el invierno y se le aproxima en verano, así también la evolución del hombre tiene sus períodos de iluminación espiritual y de obscuridad mental, y hay períodos cortos dentro de los períodos grandes, así como hay días y noches en el año.
El hombre, sea que se le considere como representando o toda la humanidad, una nación, un pueblo, una familia o como individuo, se parece o un planeta que gira sobre su propio eje entre los dos polos del nacimiento y la muerte. Lo que está arriba se vuelve hacia abajo, y lo que está debajo vuelve o subir o la superficie. Las verdades desaparecen y se olvidan sólo para volver o aparecer incorporadas en formas nuevas y quizá mejores. Las civilizaciones, los sistemas de filosofía, ciencia y religión van y vienen o reaparecen, los absurdos de la moda de que se preciaban nuestros padres y que hemos ridiculizado, vuelven a ser objeto de admiración para nuestros hijos, y la sabiduría olvidada del pasado volverá a ser la sabiduría de generaciones futuras. De esta manera la rueda giraría siempre en un círculo, y no habría ningún progreso, ningún objeto para la vida, si la presencia del Sol Eterno de Sabiduría Divina, obrando sobre el centro de la rueda, no lo atrajera hacia él y así en el curso de los siglos transformará gradualmente el movimiento circular en espiral. A cada vuelta de la rueda grande, se acerca su eje imperceptiblemente o la fuente de toda vida, aunque cada período de evolución vuelve o comenzar al pie de la escala. La escala por la cual estamos ahora ascendiendo descansa quizá en un terreno un poco más elevado que aquel en que descansaba la escala por la cual ascendieron nuestros antepasados, o por la cual ascendimos nosotros mismos en pasadas encarnaciones; pero hay muchos peldaños que nuestros antepasados han subido y que tendremos que alcanzar. La ciencia de la medicina no es una excepción o esta regla general, y podemos afirmar con seguridad que el sistema de medicina de Teofrasto Paracelso, por reconocer las leyes fundamentales de la naturaleza, es de carácter tan elevado, que tendrá que crecer la ciencia médica del porvenir para llegar o comprenderla; y este progreso no será posible sin el desarrollo correspondiente, el cual se inaugurará con un concepto correcto de la constitución del hombre.
La ciencia médica moderna ha degenerado casi en un mero tráfico que florece bajo la protección que recibe de los gobiernos, mientras que por el contrario la medicina de los muy antiguos era un arte santo que no requería ninguna protección artificial, porque apoyándose en su propio mérito, contaba con su propio éxito. Los médicos - adeptos del pasado – hicieron curaciones que, cuando se efectúan hoy día en un caso excepcional, suelen llamarse milagrosas, y cuya posibilidad es negada por la mayor parte de los científicos, porque no poseen los poderes espirituales necesarios para efectuar estas curaciones, y por tanto, no pueden concebir la existencia de semejantes poderes. ¿Dónde está el médico de hoy que conozca la extensión del poder de la voluntad que ha despertado espiritualmente y que obra o centenares de leguas de distancia, o le poder que el pensamiento humano puede ejercer sobre la imaginación de la naturaleza? ¿Dónde está el profesor de ciencia que puede transmitir conscientemente su alma o un lugar distante por el poder del pensamiento y actuar allí como si estuviese presente físicamente? La prueba de que se han hecho tales cosas y se hacen todavía, está tan bien establecida, como la de cualquier otro hecho que descanse en la observación y la lógica; sin embargo, se suele considerar “científico” el negar semejantes hechos y tratar con desprecio la teoría por la cual se explican. Las fuerzas sutiles de la naturaleza son tan desconocidas para las mentes toscas y materiales, que el mencionar su existencia, provoca una carcajada entre los que, por no conocer la extensión de los poderes ocultos en la constitución del hombre, necesitan un mazo para matar una mosca o un cañón para tirar o un pájaro.
Al paso que la ciencia material dirige la vista hacia abajo, buscando en las entrañas de la materia no hallando otra cosa que tesoros perecederos, el idealista sentimental se abandona a sueños insubstanciales. Acostumbrado o la contemplación objetiva, el idealista no alcanza nada real; porque con mantenerse alejado del objeto de su investigación para verlo objetivamente, no puede identificarse con dicho objeto ni tener conocimiento propio de aquello que no es él mismo. Tampoco puede tener conocimiento verdadero el materialista que niega la existencia del Espíritu del universo, pues ignora aquello que solo es real, y se ocupa con las relaciones que existen entre los fenómenos producidos por el espíritu desconocido. Toda ciencia verdadera debe basarse en el conocimiento verdadero, el cual no procede del mero saber, sino de llegar a ser. Esto es lo que constituye aquella Theosophía o Auto-reconocimiento de la Verdad, que es la estrella que guiará al médico del porvenir como guió al médico del pasado.
V:.A:. Franz Hartmann

(1) El original de esta obra fue publicado en 1893.
(2) II Timoteo, III, 7.
(3) Romanos, IX, 16.
(4) Me he visto obligado o conservar esta palabra del original por no corresponder la etimología de “sabiduría” o la de “wisdom”. En “sabiduría” no se halla desde luego o la idea de ver, como tampoco en la raíz latina sapio, pero es evidente en la raíz griega (claro, manifiesto) la cual en su origen era equivalente a (sabio).

jueves, 1 de abril de 2010

Las Cinco Leyes Biológicas de la Nueva Medicina Germánica

Primera Ley Biológica
La Ley Férrea del Cáncer


© Dr. en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer

EL PRIMER CRITERIO

Todo cáncer ó enfermedad equivalente al cáncer se origina de un SDH (Síndrome de Dirk Hamer), que es un choque serio, agudo, altamente dramático y vivido en soledad, que toma al individuo de manera completamente inesperada. El choque del conflicto ocurre simultáneamente en la psique, el cerebro y en el órgano correspondiente.

Un SDH puede ser accionado, por ejemplo, por la pérdida inesperada de un ser querido, por una separación no prevista, por un diagnóstico o pronóstico para el cual uno no está preparado, por un pánico repentino a la muerte, por un enojo o preocupación inesperada, por un sentimiento repentino de abandono (emocional, mental ó físico), o por un temor o amenaza inesperada.

Inmediatamente, el choque del conflicto interrumpe las funciones biológicas normales del organismo. Para poder manejar el evento, el cerebro activa instantáneamente un Programa Biológico Especial y Significativo creado para contender exactamente con esa situación en particular.

En el momento que ocurre el SDH el organismo completo se mantiene ocupado.

Nivel Psíquico: Psicológicamente, experimentamos estrés emocional y mental.

Nivel Cerebral: En el momento justo de un SDH el choque de conflicto alcanza un área específica en el cerebro, provocando una lesión que es claramente visible en una tomografía computarizada del cerebro (TC) como un grupo de anillos concéntricos nítidos. Tal lesión anular es llamada Foco de Hamer (Alemán: Hamerschen Herd - HH; de hecho, el término fue acuñado por los oponentes del Dr. Hamer quienes de manera burlona llamaron a dichas formaciones anulares "los dudosos Focos de Hamer“).

Antes de que el Dr. Hamer identificara estas lesiones anulares en el cerebro, los radiólogos los consideraban como artefactos creados por una falla en la máquina. Pero Siemens, un fabricante de equipos de tomografía computarizada certificó que estas lesiones objetivas no pueden ser artefactos porque aún cuando la tomografía es repetida y tomada desde diferentes ángulos, la misma formación anular aparece siempre en el mismo lugar.

La localización exacta del Foco de Hamer está determinada por la naturaleza del conflicto .
Ejemplo: un conflicto de separación impacta siempre la corteza sensorial (ver la imagen de arriba). El tamaño de la lesión esta determinada por la intensidad y duración del conflicto.

¿Por qué conflictos específicos impactan siempre un área definida en el cerebro?

En el curso de la evolución del cerebro, cada área cerebral fue programada con un programa biológico especial de respuesta, permitiéndole a un organismo combatir una situación inesperada de emergencia. Podemos imaginar tal sitio del cerebro como un conglomerado de neuronas que son receptores y transmisores al mismo tiempo. En el momento en que el choque de conflicto ocurre, las neuronas reciben la confirmación del contenido del conflicto para las que están programadas y entonces transmiten una señal bioquímica a las células del cuerpo correspondientes. La relación entre el choque de conflicto, el área del cerebro y el órgano es siempre inequívoca.

Nivel del Órgano: El que el órgano responda al choque de conflicto en forma de multiplicación celular (crecimiento tumoral), decremento celular (osteolisis, necrosis, ulceración) o de interrupción funcional (las llamadas enfermedades equivalentes al cáncer tales cómo diabetes, parálisis motoras, daño visual o auditivo) depende de qué capa cerebral reciba el choque y del tipo de tejido involucrado (endodermo, mesodermo, ectodermo).

Para cada tipo de conflicto hay un tipo específico de enfermedad y un área específica del cerebro desde la que los procesos son controlados.

EL SEGUNDO CRITERIO

En el momento de un SDH, el (los) contenido(s) del conflicto determina(n) la localización del Foco de Hamer (HH) en el cerebro y la localización del cáncer o enfermedad equivalente al cáncer en el órgano.

El contenido del conflicto se determina en el momento que el choque de conflicto ocurre. En el momento preciso del incidente, nuestro subconsciente asocia un cierto tema de conflicto biológico tal como territorio, hambre, ó pánico a la muerte con el evento. Luego entonces, es nuestro sentimiento subjetivo detrás del conflicto el que determina qué parte del cerebro recibirá el choque de conflicto y consecuentemente qué órgano o tejido se afectará.

Lo que una persona puede experimentar como un conflicto de separación, puede ser experimentado de manera muy distinta por otra persona. Incluso para una tercera persona el evento puede ser totalmente irrelevante. Más aún, un solo SDH puede impactar más de un área cerebral, dando como resultado múltiples manifestaciones de enfermedad con lesiones correspondientes en las partes del cerebro (metástasis).

Ejemplo: Si un hombre pierde su negocio de manera inesperada y el banco toma todos sus bienes, puede desarrollar angina de pecho (como resultado de un conflicto de pérdida de territorio), cáncer de hígado (como resultado de un conflicto de morirse de hambre) y cáncer de hueso (como resultado de un conflicto de auto devaluación), todos al mismo tiempo.

Los conflictos biológicos son muy diferentes de los problemas psicológicos o de las situaciones de estrés de cada día. Los problemas psicológicos para los cuales tenemos tiempo de prepararnos (aún si es solo por unos segundos) no dejan marca en el cerebro y consecuentemente no causan enfermedad.

Desde luego, un cierto problema psicológico puede predisponer a una persona a ser más susceptible a un tipo particular de choque de conflicto.

EL TERCER CRITERIO

El desarrollo del conflicto determina el desarrollo exacto del Foco de Hamer (HH) en el cerebro así como el desarrollo exacto del cáncer o la enfermedad equivalente al cáncer en el órgano.

El desarrollo en los tres niveles – la psique, el cerebro y el órgano – se lleva a cabo siempre de manera sincronizada. Conforme avanza el conflicto, ambas, la lesión en el cerebro y la alteración en el órgano por ejemplo un crecimiento tumoral, progresan. Tan pronto como hay estancamiento en un nivel, el desarrollo en los otros dos niveles disminuye.

LATERALIDAD
Debido a que el cerebro desempeña un papel tan decisivo en resolver cada situación, la lateralidad tiene que ser tomada en cuenta siempre. Nuestra lateralidad manual determina en qué lado del cerebro se impacta el conflicto y qué parte del cuerpo estará afectada. Por lo tanto en la terapia de la GNM, determinar la lateralidad del paciente es muy importante.

Una persona diestra responde a un conflicto con su madre o hijo con la parte izquierda del cuerpo y a un conflicto con una pareja (cualquiera excepto la madre o el hijo) con el lado derecho. Esto es al revés en la gente zurda.

Ejemplo: si una mujer diestra de repente se preocupa por la salud de su hijo, su seno izquierdo se afectará. En un escáner cerebral, la lesión correspondiente (Foco de Hamer) se encontrará en el hemisferio derecho, en la parte del cerebro que controla el tejido glandular mamario del seno izquierdo .

Siempre hay una correlación cruzada del cerebro con el órgano.

Estas reglas solo son aplicables al cerebelo y al cerebro (diagrama). En el tallo cerebral, la parte más antigua del cerebro la lateralidad es insignificante.

La lateralidad manual puede ser fácilmente establecida con la prueba del aplauso. La mano que está por arriba es la mano principal y revela si la persona es diestra o zurda.

La Segunda Ley Biológica
La Ley de las Dos Fases de todas las Enfermedades

© Dr. en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer

Cada enfermedad se desarrolla en dos fases siempre que exista solución del conflicto.

NORMOTONIA es el estado de nuestro ritmo normal día-noche. Como se muestra en la figura de arriba, la "simpaticotonía" se alterna con la "vagotonía" (podríamos traducir vagotonía por cansancio o reposo continuo). Los términos se refieren a nuestro Sistema Nervioso Autónomo (SNA) el cual controla las funciones vegetativas tales como el ritmo cardiaco o la digestión.

Durante el día nuestro organismo se encuentra en un tono de estrés simpático tónico ("lucha o huida"), mientras en el sueño se encuentra en un tono de descanso vago tónico ("descanso y digestión").

LA FASE ACTIVA DEL CONFLICTO (fase-ca)

Un conflicto inesperado ó SDH interrumpe inmediatamente el ritmo normal día-noche e inicia la fase activa del conflicto. El choque dispara el inicio de un Programa Biológico Especial y Significativo que permite al organismo (psique, cerebro y órgano) incrementar el funcionamiento diario y enfocarse de lleno en contender con la situación imprevista.

Nivel Psíquico:

La fase activa del conflicto es experimentada como estrés emocional y ocupación mental constante sobre el conflicto.

Nivel Vegetativo:

Durante la fase activa del conflicto el sistema nervioso se encuentra en simpaticotonía constante, una extensión del ritmo del día. Insomnio, falta de apetito, pérdida de peso, ritmo cardiaco acelerado, presión sanguínea elevada, disminución del azúcar en la sangre, o nausea son los síntomas típicos de la fase AC.

A esta fase se le llama también fase FRIA, porque durante el estrés los vasos sanguíneos se constriñen dando como resultado manos y pies fríos, temblores, escalofríos, piel y sudores fríos. Desde un punto de vista biológico, el tono de estrés prolongado, particularmente las horas extras en vigilia y la preocupación por el conflicto, generan condiciones ideales para resolverlo.

Nivel Cerebral:

La lesión en el cerebro ó Foco de Hamer aparece en un escáner cerebral como un grupo de anillos objetivos definidos. La localización de la lesión está determinada por la naturaleza exacta del conflicto; el tamaño, por la intensidad y duración del conflicto (masa del conflicto).
Nivel del órgano:

Los órganos dirigidos por el cerebro antiguo (tallo cerebral y cerebelo) tales como el colon, los pulmones, el hígado, o las glándulas mamarias muestran multiplicación celular (crecimiento tumoral); Los órganos que son dirigidos desde el cerebro (médula cerebral y corteza cerebral) tales como los huesos, los nódulos linfáticos, los bronquios, o el cérvix, muestran decremento celular en forma de osteolisis, necrosis ó ulceración (diagrama mas abajo ↓).

Si NO HAY SOLUCIÓN DEL CONFLICTO el individuo permanece en la primera fase de estrés activa del conflicto. Si la actividad del conflicto es muy intensa y permanece por un periodo muy prolongado de tiempo, la condición puede ser mortal. Desde luego, el individuo no muere por un tumor, sino de agotamiento como resultado de perder energía, peso y sueño.

Completamente estresado, el individuo se desgasta por completo y eventualmente muere por debilidad.

CONFLICTO PENDIENTE

Si no somos capaces de resolver el conflicto o si no se puede alcanzar una solución viable, Ej. no podemos dejar nuestro trabajo o una relación triste, tenemos la oportunidad de degradar conscientemente el conflicto ya sea de manera intelectual, psicológica o espiritual. Degradando el conflicto disminuimos su intensidad y consecuentemente los síntomas tanto a nivel cerebral como en el órgano.

Podemos vivir con dicho conflicto reducido hasta una edad avanzada, por ejemplo, con un tumor en el colon, siempre y cuando no cause ninguna obstrucción mecánica ó que no esté involucrado un órgano productor de hormonas como por ejemplo la tiroides. Pero tenemos que tener en mente que transformar un conflicto en un conflicto pendiente solo puede representar una segunda mejor alternativa porque la curación solo se puede lograr cuando el conflicto se resuelve por completo.

El Objetivo de la Terapia en la Nueva Medicina Germánica es identificar el SDH original y encontrar una solución al conflicto que sea tan real y práctica como sea posible. Por ejemplo, un hombre que pierde su negocio y sufre una pérdida de territorio debe encontrar una nueva ocupación; el choque provocado por un inesperado y temprano retiro laboral puede ser resuelto estableciendo un nuevo dominio como el unirse a un club o realizar un pasatiempo descuidado. Tan pronto como el conflicto es resuelto, la curación sigue su curso natural.
CL - CONFLICTOLISIS – la solución del conflicto es el punto crucial que inicia la fase de curación. Como la fase activa del conflicto, el progreso de la fase de curación se lleva a cabo de manera sincrónica en los tres niveles.

LA FASE DE CURACIÓN (Fase-pcl; pcl=pos-conflictolisis)

Nivel Psíquico:

La solución del conflicto viene acompañada de un sentimiento de gran alivio.

Nivel Vegetativo:

El tono vegetativo cambia instantáneamente a una vagotonía prolongada, una extensión del ritmo de noche. Fatiga, debilidad y buen apetito son los síntomas típicos. La fase de curación es también llamada Fase TIBIA, porque durante la vagotonía los vasos sanguíneos son dilatados dando como resultado manos y piel tibias, y posiblemente fiebre. Desde un punto de vista biológico, el tono de descanso prolongado, particularmente la fatiga y el buen apetito ayudan al proceso de reparación y restauración de la salud.

Nivel Cerebral:

Paralelamente a la psique y al órgano, la lesión cerebral también comienza a sanar. Durante la primera parte de la fase de curación (pcl-fase A) son atraídos al área agua y fluido seroso, creando un edema cerebral para proteger al tejido cerebral durante el proceso de reparación. Es este aumento de volumen del edema cerebral el que produce los síntomas de curación cerebrales típicos como dolores de cabeza, mareos o visión doble. En un escáner cerebral, los anillos objetivos definidos que yacen bajo el edema aparecen borrosos, indistintos y oscuros en la fase de solución.

LA CRISIS EPILÉPTICA O EPILEPTOIDE (EK) es iniciada en el punto más bajo de la fase de curación. Con el inicio de la crisis el individuo es instantáneamente llevado hacia la fase activa del conflicto con sus síntomas típicos de estrés como temblores, sudores fríos o nausea. ¿Cuál es el propósito de esta repentina recaída en el conflicto? A la altura de la fase vagotónica, el aumento de volumen del edema cerebral ha alcanzado su máximo tamaño.

En este momento exacto, el cerebro activa una presión de estrés breve y potencialmente intensa que presiona el edema hacia afuera. Esto es seguido de una fase urinaria durante la cual el cuerpo elimina todo el exceso de fluido que fue almacenado durante la primera parte de la curación pcl-fase A. Cada tipo de conflicto y cada tipo de enfermedad tiene un tipo específico de crisis epileptoide. Los ataques cardiacos, los choques, las crisis asmáticas, los ataques de migraña y las crisis epilépticas son solo algunos ejemplos de esta crisis de curación. Después de la crisis epileptoide, el paciente recupera fuerza gradualmente y está en camino directo a la normalización.

Después de que el edema cerebral ha sido expulsado, inicia la segunda parte de la fase de curación (pcl-fase B). Ahora la neuroglía, tejido conectivo que siempre está presente en el cerebro, se instala en el sitio para terminar la reparación de la lesión cerebral provocada por el choque del SDH. La masa de acumulación de las células de la neuroglía esta determinada por la intensidad y duración de la precedente fase activa del conflicto.

Es este almacenamiento de neuroglía lo que comúnmente se llama tumor cerebral .

Nivel del Órgano:

Durante la fase de curación, los tumores dirigidos por el cerebro antiguo (tallo cerebral y cerebelo) como los del colon, pulmones, hígado o glándulas mamarias, los cuales se desarrollaron durante la fase de conflicto activo (diagrama) son degradados por hongos y micobacterias especializados. Si no se dispone de los microbios necesarios, el tumor permanece en su lugar y se encapsula sin realizar más división celular.

La pérdida de células dirigida por el cerebro (medula cerebral y corteza cerebral) como la osteoporosis, la necrosis de ovario o la ulceración en el estómago, las cuales ocurrieron durante la fase activa de conflicto (diagrama) es rellenada, restituida y reconstruida con la ayuda de bacterias ó virus especializados.

En general, la fase de curación es considerablemente más peligrosa que la fase activa del conflicto. Debido a que la fase de reparación frecuentemente está acompañada de aumento de volumen, inflamación, infecciones, fiebre y dolor, la mayoría de estas enfermedades se detectan cuando ya están sanando.

La duración y severidad de la fase de curación están determinadas por la intensidad y duración de la precedente fase activa del conflicto, por la seriedad de la crisis epileptoide, y las complicaciones o recaídas del conflicto durante la fase de curación (pistas).

Debido a que la medicina convencional falla en reconocer el patrón bifásico de cada enfermedad, los doctores convencionales solo ven una de las dos fases. Ellos ven ya sea un paciente estresado con un tumor en crecimiento (fase activa del conflicto), sin saber que hay una fase de curación más adelante, o ven a un paciente con fiebre, infección, inflamación, descarga, dolores de cabeza u otros (fase de curación), ignorando la precedente fase activa del conflicto.

Revisando solo una de las dos fases, los síntomas que pertenecen solo a una fase son vistos como una enfermedad en sí misma, por ejemplo la osteoporosis o la angina de pecho que solo ocurren durante la fase activa del conflicto, o la artritis, el linfoma y el cáncer cervical que sólo ocurren en la fase de curación.

Esta falta es particularmente trágica cuando un paciente que cursa la fase de curación es diagnosticado de un cáncer maligno aunque de hecho este sea un tumor en curación que naturalmente se degrada durante el curso del proceso de curación. Si la medicina convencional tomara en cuenta al cerebro como el sitio desde donde se origina y se controla la enfermedad, reconocería que las dos fases son una sola enfermedad, verificable por un escáner cerebral en el que el

Foco de Hamer se encontraría en el mismo lugar en las dos fases, indicando si el paciente está todavía en conflicto activo (anillos concéntricos definidos) o ya se encuentra sanando (anillos edematosos).

PISTAS

Al momento del choque del conflicto (SDH), la mente se encuentra en un estado de atención agudo. Altamente alerta, nuestro subconsciente recoge todos los componentes que rodean al conflicto, tales como sonidos, olores, gente y objetos, y los almacena hasta que el conflicto es completamente resuelto. Las huellas que quedan como consecuencia del SDH son llamadas pistas.

Si estamos en la fase de curación y de repente activamos una de las pistas, ya sea por contacto directo o por asociación, el conflicto se reactiva e instantáneamente somos llevados hacia la fase activa del conflicto. Esta recaída del conflicto es llamada comúnmente alergia . o reacción alérgica. El alergeno puede ser una sustancia en la comida, cierto polen, cabellos de animales, algún perfume, la ex esposa, un colega, quien sea o lo que sea que hubiese estado involucrado cuando ocurrió el choque del conflicto.
Usualmente la actividad de recaída del conflicto es corta. Lo que llamamos alergia como flujo nasal, asma o ruboración son ya, de hecho, síntomas de curación. El propósito biológico de la alergia es servir como advertencia, de manera que se pueda evitar experimentar la misma situación peligrosa por segunda ocasión. En la naturaleza, estos sistemas de alarma son vitales para la supervivencia.

Ejemplo: Una alergia a cabello de animal puede expresarse como eczema si la persona en cuestión estuvo sosteniendo a una mascota cuando experimento un conflicto de separación. El cabello del animal sirve como pista provocando episodios repetitivos de eczema hasta que el conflicto no se resuelva . Cuando la exposición a cabello de animal produce tos u otros desórdenes bronquiales entonces podemos concluir que la mascota estuvo involucrada (posiblemente como refugio) cuando un conflicto de miedo territorial se llevó a cabo, por ejemplo, cuando un niño tiene miedo de perder a uno de sus padres debido a que estos se divorcian.

Las pistas siempre tienen que tomarse en consideración cuando estamos enfrentándonos a condiciones recurrentes como migrañas, crisis epilépticas, hemorroides, infecciones de vejiga o resfriados recurrentes. Cualquier recaída de cáncer tiene que ser vista desde esta perspectiva.



Las pistas también juegan un papel principal en condiciones ”crónicas" como la arteriosclerosis, la artritis, el Parkinson o la Esclerosis Múltiple.

Curación Pendiente

Un conflicto que está continuamente en resolución debido a recaídas repetitivas es llamado una curación pendiente. Por lo tanto en la Nueva Medicina Germánica, reconstruir el evento del SDH junto con todas sus pistas es una medida terapéutica significativa.

Al completarse la fase de curación la Normotonia y el ritmo día-noche normal se reestablecen. Después de la fase de curación los tejidos y órganos involucrados son más fuertes que antes. Éste es de hecho el propósito biológico. Debido a que el conflicto particular es ahora un punto vulnerable, el tejido fortificado sitúa al individuo en una posición mucho mejor en caso de cualquier repetición de otro SDH de esa naturaleza.

En una Tomografía Computarizada del cerebro la cicatriz de una lesión cerebral curada aparece como un pequeño anillo que desaparece con el tiempo.

La Tercera Ley Biológica
El Sistema Ontogenético de Tumores y Enfermedades Equivalentes al Cáncer

© Dr. en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer


La Tercera Ley Biológica de la Nueva Medicina Germánica® une los descubrimientos de las dos primeras leyes dentro del contexto de la embriología y la evolución del hombre. Ilustra la correlación biológica entre la psique, el cerebro y el órgano desde un punto de vista evolutivo.

El diagrama inferior muestra la división del cerebro en TRES CAPAS GERMINALES (ver también diagrama inferior).

Tres Capas Germinales: Por la ciencia de la Embriología sabemos que dentro de los primeros diecisiete días del estado embrionario se desarrollan tres capas germinales (Endodermo, Mesodermo y Ectodermo) a partir de las cuales se originan todos los tejidos y órganos.

Cuando un feto se desarrolla durante la fase embrionaria (ontogénesis), el organismo que crece pasa a través de todas las etapas de la evolución a una velocidad muy acelerada (filogénesis). Durante este viaje a través de la evolución - desde una criatura unicelular hasta un ser humano completo - las tres capas germinales dirigen paso a paso el desarrollo del organismo entero.

La mayoría de nuestros órganos, el colon notablemente, emanan solo de una de las tres capas germinales; otros como el corazón, el hígado, el páncreas o la vejiga están hechos de diferentes partes derivadas de diferentes capas germinales (Teoría de las Metástasis). Hoy en día estas partes, que emergieron en el tiempo por razones funcionales son consideradas como un órgano aunque frecuentemente tengan su centro de control en áreas ampliamente separadas del cerebro.

Por otro lado existen otros órganos que se encuentran muy distantes uno de otro en el cuerpo como el recto, la laringe y las venas coronarias pero que son controlados desde áreas muy cercanas en el cerebro.

TEORÍA DE LAS METASTASIS

La teoría estándar de las metástasis sugiere que las células cancerígenas de un tumor primario viajan a través del torrente sanguíneo o del sistema linfático a otras partes del cuerpo donde estas producen un crecimiento canceroso en el nuevo sitio (teóricamente, esta suposición implicaría un riesgo potencial de contraer cáncer a través de una transfusión sanguínea).

La Nueva Medicina Germánica® no cuestiona el hecho de cánceres secundarios y terciarios. Desde luego, de acuerdo a las Cinco Leyes Biológicas, los cánceres secundarios y terciarios no son el resultado de células cancerosas que migran, sino de un segundo o tercer SDH, frecuentemente iniciado por un choque al momento del diagnóstico ó del pronóstico que pone al individuo en una situación total de pánico, causando un nuevo conflicto ó ,más aún, varios nuevos conflictos, llevándolo a presentar cánceres adicionales. Por ejemplo, un diagnóstico de choque de cáncer puede disparar un ”conflicto de terror a morir“ llevando al desarrollo de un cáncer de pulmón.

También sabemos por la ciencia de la Histología que las células cancerosas no pueden mutar hacia otro tipo celular; Nunca pueden cruzar su umbral de capa germinal o cambiar su estructura histológica. Las células cancerosas que crecen en el colon y pertenecen al endodermo (dirigido desde el tallo cerebral) no pueden bajo ninguna circunstancia transformarse en células óseas que se originan del mesodermo del cerebro nuevo (dirigido desde la médula cerebral). En otras palabras: el cáncer de colon no puede ”esparcirse“ a los huesos.

Desde luego un paciente con cáncer quien de repente se siente devaluado debido a que está enfermo (”No valgo nada“, ”no sirvo para nada“), puede sufrir un conflicto de auto devaluación dando cómo resultado cáncer de hueso. Si la auto devaluación es menos severa, los nódulos linfáticos serán los que sean afectados más probablemente. Entonces, una mujer que experimenta un choque por el diagnóstico de cáncer de mama o que sufre una pérdida desvalorización de sí misma posterior a una amputación de la mama a menudo desarrolla un linfoma cerca del sitio donde ella tenía el tumor.

Gracias a la Nueva Medicina Germánica®, comenzamos a entender porque estadísticamente las mujeres con cáncer de mama frecuentemente tienen este tipo de cáncer secundario.

ENDODERMO (Capa Germinal Interna)

Desarrollada durante el periodo evolutivo más temprano, en un tiempo en el que la criatura todavía vivía en un ambiente acuoso. Naturalmente el endodermo es también la primera capa germinal del periodo embrionario. Siendo la primera capa, el endodermo forma los órganos más antiguos. Este da origen a la submucosa de todo el canal alimentario, desde la boca hasta el recto, al recubrimiento interno de la próstata, al útero (sin el cérvix) y a las tubas uterinas. Los núcleos de los nervios acústicos, la glándula tiroides, los túbulos colectores del riñón, los alvéolos pulmonares y el hígado también derivan del endodermo.

Los órganos más antiguos que se derivan de la capa germinal más antigua son controlados desde la parte más antigua del cerebro, el tallo cerebral (diagrama), y consecuentemente responden a los conflictos más antiguos. En el tallo cerebral la lateralidad es insignificante.

Los conflictos biológicos del tallo cerebral están relacionados con temas de supervivencia básicos como respirar, reproducirse y comer. El canal alimentario corresponde a los llamados conflictos de ”bocado“, haciendo alusión al bocado de alimento real o pedazo de comida. La ”inhabilidad de obtener un pedazo del bocado“ está ligada a la boca y la faringe, el ”conflicto de no ser capaz de tragar el bocado“ corresponde al esófago (parte inferior), la ”inhabilidad de digerir el bocado“ corresponde a los órganos del sistema digestivo como el estómago (excepto la curvatura menor), los intestinos delgado y grueso, y el páncreas. Los animales experimentan tales conflictos de ”bocado“ en términos reales, Ej. Cuando un pedazo de comida se atora en el intestino.

Debido a que los seres humanos son capaces de interactuar con el mundo de una manera más abstracta a través del lenguaje y los símbolos, nosotros los humanos a menudo experimentamos estos conflictos de ”bocado“ de una manera figurativa.

Tal bocado figurado puede traducirse en un contrato que no pudimos ”cachar“, una ofensa importante que no pudimos ”digerir“, ”bocados“ que queremos poseer, ”bocados“ a los que nos sostenemos, ”bocados“ que nos fueron arrebatados, ó ”bocados“ de los cuales no nos podemos deshacer.

El oído medio está ligado a conflictos de escucha. El conflicto de ”no ser capaz de obtener una parte de información“, Ej. perderse un mensaje importante, afecta al oído derecho, mientras que el conflicto de ”no ser capaz de deshacerse de parte de una información“, Ej. un mensaje incómodo, afecta al oído izquierdo.

Los pulmones y los riñones poseen los programas de supervivencia más arcaicos. Mientras los túbulos colectores del riñón se relacionan con un ”conflicto profundo de abandono“ (sentirse aislado, excluido, ser extraído de repente de nuestro ”grupo“, Ej. ser hospitalizado o puesto en una casa de asistencia), los alvéolos pulmonares responden instantáneamente a un ”conflicto de terror a morir“, frecuentemente accionado a través de un diagnóstico inesperado de cáncer. El hígado responde a un ”conflicto de morir de hambre“, Ej. accionado por el vómito durante la quimioterapia.

El útero y la próstata están ligados a un conflicto mitad genital, que hace referencia a un conflicto desagradable con el sexo opuesto.

Formaciones histológicas:

todos los órganos y tejidos que derivan del endodermo y que son dirigidos por el tallo cerebral muestran incremento celular en forma de un adenocarcinoma durante la fase activa del conflicto. Luego entonces el cáncer de colon, de hígado, de pulmones, de riñones, de útero o de próstata, se originan en el tallo cerebral y están causados por sus respectivos choques de conflicto.
Con la solución del conflicto el tumor inmediatamente detiene su crecimiento. Durante la fase de curación las células extras, que ya no se necesitan más, son degradadas con la ayuda de microbios especializados (diagrama, hongos y micobacterias).

Mientras hay incremento celular (crecimiento del tumor) durante la fase activa del conflicto, hay decremento celular (degradación del tumor) durante la fase de curación. Si los microbios no están disponibles, debido quizás a la vacunación, el tumor permanece en el sitio sin más proliferación celular.
Mientras el tumor no cause alguna obstrucción mecánica o esté involucrado tejido de producción hormonal, el tumor es considerado como completamente inofensivo.

MESODERMO (Capa Germinal Media)

Está dividido en un grupo más antiguo y en uno más joven. El mesodermo cerebral antiguo, que es parte del cerebro antiguo, es dirigido desde el cerebelo; el mesodermo cerebral nuevo es dirigido desde la médula cerebral que pertenece ya al cerebro (diagrama abajo ↓).

MESODERO CEREBRAL ANTIGUO:

Después de que nuestros ancestros evolutivos dejaron el ambiente acuoso, se necesitó de una piel para protegerlos de la radiación solar excesiva y de la deshidratación. La primera piel fue también diseñada para proveer protección contra ataques. Los órganos y tejidos que se derivan del mesodermo cerebral antiguo son la piel del corium (piel profunda), la pleura (piel en el pecho), el peritoneo (piel en la cavidad estomacal) así como el pericardio (piel alrededor del corazón).
Con la evolución de los mamíferos las glándulas mamarias se desarrollaron a partir de la piel profunda; el pezón del cual la succión puede extraer leche, es también una protrusión de la piel profunda (comparada con la epidermis y el recubrimiento de los conductos lactíferos, estos se desarrollaron en una etapa mucho más tardía en la evolución y son consecuentemente controlados desde la parte más joven del cerebro).

Todos los órganos que se derivan del mesodermo cerebral antiguo son controlados desde el cerebelo (cerebelo y tallo cerebral son referidos como ”Cerebro Antiguo“ . En el cerebelo las reglas de lateralidad son aplicables.

Los conflictos biológicos del cerebelo se relacionan con los llamados ”conflictos de ataque“ (ambos en un sentido real como figurado) reflejando la función protectora de la piel del cerebelo. Por ejemplo, un ”ataque contra el abdomen“ figurado puede ser disparado por un diagnóstico imprevisto de un tumor en el colon; un simbólico ”ataque contra el pecho“ puede ser ocasionado por una amputación de seno o una crisis asmática severa; un ”ataque contra el corazón“ figurado, con el anuncio inesperado de una operación de puente o junto con un ataque cardiaco.

Las glándulas mamarias, sinónimos de cuidado y nutrición, responden a ”conflictos de nido“ ó ”conflictos de preocupación y argumentación“ .

Formaciones histológicas: Todos los órganos y tejidos que derivan del mesodermo cerebral Viejo y están controlados por el cerebelo muestran multiplicación celular en forma de tumor durante la fase activa del conflicto . De esta forma, el melanoma, los tumores de las glándulas mamarias o los tumores del peritoneo, pleura y pericardio (los llamados mesotelioma); todos se originan de conflictos que impactan el área cerebral correspondiente en el cerebelo. Con la solución del conflicto, el tumor detiene su crecimiento.

Durante la fase de curación las ahora superfluas células son degradadas por microbios especializados (diagrama, bacteria). Todos los tumores controlados por el cerebelo crean potencialmente exceso de fluido en la fase de curación, provocando efusión pleural, peritoneal o pericárdica.

Mientras existe incremento celular (crecimiento tumoral) durante la fase activa del conflicto, hay decremento celular (degradación del tumor) durante la fase de curación. Si no se dispone de los microbios necesarios, debido quizá a la vacunación, el tumor permanece en su sitio sin más aumento celular.

MESODERMO CEREBRAL NUEVO:

El siguiente paso en la evolución fue el desarrollo de una estructura muscular y esquelética que le permitiera a la criatura moverse– gatear, caminar, correr. Los órganos y tejidos que se desarrollaron a partir del mesodermo cerebral nuevo son los huesos, el cartílago, los tendones, el tejido conectivo, los músculos estriados, la musculatura del útero, vejiga y recto, el músculo liso de los intestinos, el miocardio, el parénquima del riñón, la corteza adrenal, los ovarios y testículos, el sistema linfático completo, con los vasos linfáticos, el bazo así como las venas y arterias (excepto los vasos coronarios).

Todos los órganos y tejidos que se derivan del mesodermo cerebral nuevo, son controlados desde la médula cerebral, que es la parte interior del cerebro (diagrama). En la médula cerebral las reglas de lateralidad aplican.

Los conflictos biológicos de la médula cerebral tienen que ver predominantemente con ”conflictos de auto devaluación“. Una pérdida repentina del valor propio puede ser iniciada por una observación injusta, por ser degradado, por fallar en el trabajo, en los deportes o en la escuela, o cuando nos sentimos sin soporte. La transición hacia el retiro, el envejecimiento o la enfermedad (”No sirvo“) provee situaciones infinitas que pueden disparar una pérdida de la propia confianza.

Que la auto devaluación afecte los huesos, los músculos, el cartílago, los tendones o los nódulos linfáticos, depende del grado del conflicto; la localización exacta se determina por el tipo específico de conflicto de auto devaluación. Por ejemplo, un ”conflicto de diestro“, frecuentemente experimentado con falla para desempeñar una tarea manual tal como teclear o realizar un trabajo manual fino, afecta la mano y los dedos; un ”conflicto de auto devaluación intelectual“ (reprobar un examen, perder un juego, ser degradado por un maestro o entrenador) afecta el cráneo o la columna cervical.

Los ovarios y los testículos responden a un ”conflicto profundo de pérdida“ (la pérdida inesperada de un ser amado, incluyendo a una mascota), el bazo se relaciona con un ”conflicto de lesión o de sangrado“ (sangrado profuso ó, en un sentido transpuesto, un resultado inesperado de un examen de sangre), el tejido del riñón responde a un ”conflicto de agua o de fluido“ (Ej. una experiencia de casi ahogarse), los músculos del corazón están ligados al ”conflicto de ser completamente rebasado“ (un evento altamente estresante), y la corteza adrenal responde al ”conflicto de haber ido en la dirección incorrecta“, Ej. descubrir que se eligió la terapia incorrecta.

Formaciones histológicas:

En el cerebro tenemos una nueva situación. Todos los órganos que derivan del mesodermo cerebral nuevo y que son controlados desde la médula cerebral muestran degradación celular en la fase activa del conflicto (al revés de lo que ocurre en órganos que son controlados por el cerebro antiguo). La pérdida de tejido como en la osteoporosis (Artículo Osteoporosis), cáncer de hueso, atrofia muscular, necrosis del bazo, ovarios, testículos o tejido del riñón, todos se originan en la médula cerebral.

Con la solución del conflicto el proceso de degeneración se detiene. Durante la fase de curación la pérdida de tejido es recuperada y restaurada con la ayuda de microorganismos especializados (diagrama, bacteria). El proceso de reparación se acompaña frecuentemente de aumento de volumen, inflamaciones, infección, descarga, fiebre y dolor. Condiciones tales como el Hodgkin ó linfoma (metástasis), osteosarcoma, cáncer de ovario o testicular, leucemia, crecimiento del bazo, o artritis son síntomas de la fase de curación.

Mientras en la fase activa del conflicto hay decremento celular (necrosis, osteolisis), existe aumento celular en la fase de curación. Si los microbios necesarios no se encuentran disponibles, la curación se lleva a cabo aún, pero no en un grado biológicamente óptimo.

ECTODERMO (Capa Germinal Externa) es la capa germinal más joven

Con el tiempo la piel de abajo resultó insuficiente, por lo tanto se desarrolló una segunda piel más resistente que cubriera por completo a la piel del corium. La nueva capa de piel está formada de células de epitelio escamoso.

Los órganos y tejidos que se derivan del ectodermo son: la epidermis (piel exterior), la membrana mucosa de la faringe (incluyendo la boca y la nariz), los conductos faríngeos, la laringe, el esófago superior, los bronquios, el recubrimiento de los conductos lactíferos, la curvatura menor del estómago, los conductos biliares del hígado, la vesícula biliar, los conductos pancreáticos, la vejiga urinaria, la uretra y la pelvis renal, el cérvix, y la parte más distal del recto. Las células escamosas también cubren las paredes internas de las arterias y venas coronarias. Otros tejidos que pertenecen al ectodermo son la retina de los ojos y el esmalte de los dientes.

Todos los órganos y tejidos que derivan de la capa germinal externa son controlados desde la corteza cerebral (corteza cerebral y médula cerebral son parte del cerebro: diagrama).

Conflictos biológicos de la corteza cerebral:

Con el desarrollo evolutivo más avanzado, los temas de conflicto también evolucionaron. En la corteza cerebral encontramos cuestiones tales como ”conflictos territoriales“ (el miedo a perder el territorio o la pérdida actual de éste, ira dentro del territorio, o la inhabilidad de marcar el territorio), ”conflictos sexuales“ (rechazo sexual o frustración sexual) ó ”conflictos de identidad“ (no saber a donde pertenecer).

Conflictos de separación (una pérdida inesperada de contacto físico con una ”pareja“ o con el ”grupo“) corresponden a la corteza sensorial, mientras que los ”conflictos motores“ (no ser capaz de escapar, Ej. iniciado por una experiencia incómoda en la vacunación, o sentirse atrapado, Ej. iniciado por la imagen de verse atado a una silla de ruedas provocado por un diagnóstico inesperado de esclerosis múltiple) son programados en la corteza motora.

El lóbulo frontal recibe ”conflictos de miedo frontales“ (un miedo repentino de entrar en una situación peligrosa, a menudo disparado por el choque de un diagnóstico de cáncer), donde la corteza visual se relaciona con miedos que nos amenazan desde atrás, Ej. ser acechado.

Otros conflictos de la corteza cerebral son ”conflictos de disgusto y repugnancia“ ó ”conflictos de miedo y resistencia“.

Formaciones histológicas:

Todos los órganos y tejidos que derivan del ectodermo y que son controlados desde la corteza cerebral muestran degradación celular en forma de ulceración durante la fase activa del conflicto, como la vemos, por ejemplo, en las úlceras del estómago. Con la solución del conflicto el proceso de ulceración se detiene.

Durante la fase de curación la pérdida de tejido se rellena y es restaurada con la ayuda de microbios especializados (diagrama, virus). El proceso de reparación usualmente se presenta con aumento de volumen, inflamación, infecciones, descarga, fiebre y dolor. El cáncer de mama intra-ductal, bronquial o el carcinoma laríngeo, la bronquitis o neumonía, el linfoma No-Hodgkin, el cáncer cervical, las hemorroides, las infecciones de vejiga o de riñón, el eczema y otros trastornos de la piel, o el resfriado común o gripa son todos síntomas de la fase de curación.

Mientras en la fase activa del conflicto existe decremento celular (ulceración), en la fase de curación se presenta incremento celular (comúnmente llamado ”cáncer“). Si no se encuentran disponibles los microbios necesarios, la curación se da de todas formas, pero no en un grado biológico óptimo.

Enfermedades equivalentes al cáncer:

los órganos controlados por la corteza cerebral y sólo esos, pueden también presentar una alteración funcional, ó una pérdida funcional, referidas como enfermedades equivalentes al cáncer. Estas enfermedades equivalentes al cáncer en vez de decremento celular, muestran limitación funcional como en la hipoglicemia, la diabetes, las limitaciones de la visión y la audición así como parálisis sensoriales y motoras, como en la Esclerosis Múltiple. Aún después de años de conflicto, estas células parecen ser funcionalmente restaurables una vez que existe solución del conflicto.

En la corteza, además de la lateralidad, el sexo así como el estado hormonal tienen que ser también tomados en cuenta. El estado hormonal determina que el conflicto sea experimentado de una manera masculina o femenina. Si el estado hormonal se encuentra desbalanceado (referido como Punto Muerto Hormonal) cómo en la pubertad, el embarazo o la menopausia, o si el nivel de estrógeno o de progesterona es suprimido por medio de medicamentos como los anticonceptivos, fármacos reductores de estrógeno o de testosterona o quimioterapia, la identidad biológica y luego entonces el sentimiento detrás del conflicto es coloreado diferente, lo que consecuentemente genera una respuesta distinta a nivel del órgano.

En la terapia de la GNM el estado hormonal siempre tiene que ser tomado en cuenta.

Ejemplo: Una mujer diestra descubre que su marido tiene una aventura. Si la mujer tiene un estado hormonal normal y experimenta el evento como un ”conflicto de frustración sexual“, su cérvix será afectado (ulceración durante la fase de conflicto activo). Si el nivel de estrógeno de la mujer es bajo porque ya ha entrado a la menopausia, ella experimentará el mismo incidente de una manera más masculina. Ahora ella percibirá el evento, hablando biológicamente, como un tema territorial (”El dejó mi territorio“) más que un conflicto sexual (”El duerme con ella y no conmigo“).

Como resultado el conflicto impactará en el relevo cerebral que controla las arterias coronarias dando como resultado angina de pecho por el tiempo que el conflicto permanezca activo. Después de que el conflicto ha sido resuelto, Ej. reconciliándose, o encontrando a una nueva pareja, la mujer posmenopáusica notará la presencia de latidos cardiacos irregulares o detectará una elevación en su nivel de colesterol, mientras que la mujer con estado hormonal normal desarrollará un tumor en el cérvix, el cual se degradará durante la segunda mitad de la fase de curación.

Los trastornos del estado de ánimo y enfermedades mentales, vistos por la medicina convencional como solamente desórdenes de la mente, están también unidos al cerebro y al nivel del órgano tanto como los desórdenes físicos.

Los trastornos del estado de ánimo como la depresión o la manía están causados por un choque de conflicto que es experimentado en un Punto Muerto Hormonal o cuando el nivel de hormona sexual es suprimido artificialmente. En lo que se refiere a los trastornos del estado de ánimo, la lateralidad, el sexo así como el estado hormonal son factores decisivos.

Por ejemplo: una mujer diestra en la pos menopausia se deprimirá en el momento en que experimente una pérdida inesperada de su ‘territorio’, Ej. su hogar a través de un divorcio; un hombre diestro que está bajo tratamiento con fármacos que reducen los niveles de testosterona se volverá maniaco cuando es inesperadamente confrontado a la amenaza de un despido. Si las dos personas fueran zurdas, responderían al (los) conflicto (s) con depresión (mujer zurda) ó manía (hombre zurdo) aún si el estado hormonal se encuentra dentro de rangos normales.

Las enfermedades mentales están causadas por un segundo SDH que impacta el hemisferio cerebral opuesto, dejando al individuo en una constelación esquizofrénica.

El análisis de un escáner cerebral revela el porqué una persona es, por ejemplo, maniaco-depresiva, paranoide, desorientada, desilusionada, excesivamente agresiva, melancólica, suicida, o porqué tiene un gran ego.


La Cuarta Ley Biológica
El Sistema Ontogenético de los Microbios

© Dr. en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer

La Cuarta Ley Biológica de la Nueva Medicina Germánica® señala el papel de los microbios en el contexto de la evolución y en relación a las tres capas germinales (endodermo, mesodermo, ectodermo) a partir de las cuales se originan nuestros órganos.

El diagrama abajo ilustra la clasificación de los microbios en relación a su edad ontogenética y las particularidades de su capa germinal específica.

Cuando se desarrollaron nuestros órganos a través del curso de la evolución, tipos muy específicos de microbios se desarrollaron con ellos. El propósito biológico de los millones de microorganismos que viven en nuestro cuerpo es mantener a todos los diferentes tejidos y tenerlos en buen estado.


Dado el propósito de coexistencia del hombre y los microbios, la Nueva Medicina Germánica® identifica a los hongos, las bacterias y los virus como aliados leales que son indispensables para nuestra supervivencia.

Es del descubrimiento de la Nueva Medicina Germánica® que los microbios se vuelven activos sin excepción solo en la fase de curación.

En la fase de Normotonia así también como en la fase activa del conflicto ellos se encuentran inactivos y no causan ninguna infección. Pero en el momento de solución del conflicto CL, éstos reciben una señal del cerebro para comenzar a trabajar en el trabajo que les fue asignado. Los microbios patogénicos (activos) son totalmente inofensivos para el resto de los órganos.

Los microbios están especializados con respecto al camino y a la forma en la que se desempeñan.

Los HONGOS y las MICOBACTERIAS (grupo amarillo) son los microorganismos más antiguos. Estos trabajan en órganos y tejidos que se originan del endodermo dirigido desde el tallo cerebral y en los órganos mesodérmicos del cerebro antiguo dirigidos desde el cerebelo. Hongos como Cándida ó micobacterias como las bacterias tuberculares descomponen los tumores del colon, pulmones, riñones, los tumores hepáticos, los tumores de las glándulas mamarias, o el melanoma.

Durante la fase de curación estos degradan las células extra que no se necesitan. Usualmente este proceso de descomposición se acompaña de fiebre y sudores nocturnos. Lo que hace notables a las micobacterias como las bacterias tuberculares es que comienzan a multiplicarse inmediatamente en el momento del choque del conflicto. Estas se multiplican a un ritmo paralelo al crecimiento del tumor. En el momento que se resuelve el conflicto, la cantidad exacta de bacterias tuberculares que se necesita para descomponer las células del tumor se encuentra disponible.

Si los microbios están ausentes, por ejemplo, debido a que fueron erradicados por medio de la vacunación, el tumor se encapsula en tejido cicatrizal y se queda en el lugar sin tener más aumento celular. En este caso el tumor será visto como benigno.

Las BACTERIAS habitan los órganos y tejidos que derivan del mesodermo cerebral nuevo dirigido desde la médula cerebral. En el tejido del mesodermo cerebral nuevo, las bacterias, como los estafilococos llenan los espacios en el hueso que fueron causados por la degradación de células callosas y reconstruyen el hueso con la formación de tejido calloso de granulación. Las bacterias también ayudan al proceso de reparación formando tejido cicatrizal.

Durante la fase de curación, las bacterias también reconstruyen la pérdida celular (necrosis) del tejido testicular y del ovario.

En lo que respecta al papel de los ”virus“, el Dr. Hamer prefiere hablar de ”virus hipotéticos“ debido a que recientemente la existencia de los virus ha sido cuestionada.

Esto se encuentra en conformidad con los tempranos descubrimientos del Dr. Hamer sobre el proceso de reconstrucción de los tejidos ectodermo controlados por la corteza cerebral, por ejemplo, el de la epidermis, el cérvix del útero, el recubrimiento de los conductos biliares intrahepáticos, el epitelio de la curvatura menor del estómago, la mucosa bronquial, y la membrana mucosa nasal, que se lleva a cabo aún sin la presencia de virus; por ejemplo, el virus del ”herpes“, de la ”hepatitis“ o del ”resfriado“ común, etc.

El dilema en el que se encuentra la ciencia médica es que al no reconocer las dos fases de cada enfermedad (Segunda Ley Biológica), la medicina convencional sólo ve la segunda fase, porque es sólo en la fase de curación durante la cual los microbios se encuentran activos. Y debido a que las actividades de los microbios frecuentemente son acompañadas de aumento de volumen, fiebre, inflamación, formación de pus, descarga y dolor, los microbios son considerados malévolos y son vistos como los causantes de las enfermedades infecciosas.
Pero no son los microbios que causan la enfermedad. Por el contrario, nuestro organismo utiliza los microbios para optimizar el proceso curativo.

La Quinta Ley Biológica
La Quintaesencia

© Dr. en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer

Cada llamada ”enfermedad“ tiene que ser entendida como un PROGRAMA BIOLÓGICO SIGNIFICATIVO DE LA NATURALEZA creado para resolver un conflicto biológico inesperado.

Ejemplo: Una mujer camina de la mano de su hijo por la acera. De repente el niño deja de tomarla de la mano, corre hacia la calle y es alcanzado por un automóvil. En el momento que la madre ve a su hijo herido ella sufre, en términos biológicos, un conflicto de preocupación madre-hijo y en una fracción de segundo el programa biológico especial para este conflicto en particular es encendido. Un DHS de preocupación madre-hijo siempre impacta en el área del cerebro que controla la función de las glándulas mamarias.

Debido a que, en términos biológicos, una cría lastimada se recupera más rápido cuando recibe más leche, se estimula inmediatamente la producción de leche extra incrementando el número de células de las glándulas mamarias. Aún si la madre no esta dando lactancia, el evento acciona el inicio de esta respuesta como lo ha estado haciendo por millones de años.

Mientras la mujer se encuentre en la fase activa del conflicto, Ej. Porque el niño se encuentra todavía en el hospital, las células mamarias se continuarán dividiendo y multiplicando, formando lo que comúnmente se le llama un tumor de glándula mamaria. Si la mujer es diestra, el tumor estará en su seno izquierdo; si la mujer es zurda su seno izquierdo será el afectado (Lateralidad).

Tan pronto como el conflicto es resuelto (digamos que, el niño deja el hospital), el tumor deja de crecer inmediatamente. Debido a que el niño se encuentra fuera de peligro, no hay más necesidad de producir células extra de las glándulas mamarias. Durante la fase de curación las ahora superfluas células son degradadas con la ayuda de micobacterias las cuales han sido entrenadas para hacer exactamente eso.

Si la fase de reparación no es interrumpida, por ejemplo por medio de activar una pista, el tumor será completamente removido cuando el proceso de curación se haya completado.
Existe un aspecto casi espiritual para estas simples verdades...

Todas las llamadas enfermedades tienen un significado biológico especial. Mientras considerábamos a la Madre Naturaleza como falible y teníamos la audacia de creer que ésta constantemente comete errores y causa descomposturas (crecimientos cancerosos degenerativos, malignos y sin sentido, etc.) ahora podemos ver, mientras nuestra magnificencia cae de nuestros ojos, que fueron y son nuestra ignorancia y orgullo la única tontería en nuestro cosmos.

No podíamos entender una totalidad tan tejida, y entonces trajimos hacia nosotros esta medicina brutal, sin sentido y sin alma. Llenos de asombro, ahora podemos entender por primera vez que la naturaleza es ordenada (ya sabíamos eso) y que cada cosa que ocurre en la naturaleza tiene un significado, aún en el marco del todo, y que los eventos que llamamos enfermedades no son alteraciones que tengan que ser reparadas por aprendices de hechiceros.

Podemos ver que nada es falto de significado, maligno ó enfermo.